09/10/2017
La vecina rubia siempre tan ocurrente y acertada
Querido diario:
Mucha gente dice de mí que soy «influencer». Yo soy muy fan de los extranjerismos, pero no me gusta poner etiquetas a las personas. Creo que las etiquetas son para la ropa, y si son del 50 %, mejor.
Si ser influencer es conseguir que alguien haga cosas que le recomiendas porque ves en esa persona un ejemplo a seguir, mi influencer favorito fue mi profesor de Literatura del instituto. Tenía barba blanca, no sé si de la tiza, respuestas para todo y mucha paciencia. No le importaba que fuese a la papelera a sacar punta a los rotuladores para que los demás me viesen el pelazo.
Hoy es el Día Mundial de los docentes, verdaderos influencers con suscripción obligatoria a su canal.
Me encantaban los stories de mi profe de Inglés, lo malo es que al final no había un 21 Buttons para ver de dónde eran sus zapatos.
Mi profe de filosofía era más de Twitter: nos leía muchos tuits de Platón, Séneca y Sócrates.
Hoy aprovecho para dar las gracias a todos los docentes que han pasado por mi vida y que multiplicaban por mil la educación que recibía en casa, aunque fuésemos de letras como las sopas.
Lo importante no es ser una persona conocida, es ser alguien a quien merezca la pena conocer.
Me gusta ser rubia, pero a veces es difícil.
Voy a escribir al chico que me gusta. Quiero contarle que hoy he discutido con un hater que tenía puesto en su bío que había estudiado en la universidad de la vida, y yo creo que no iba mucho a clase.