31/07/2026
La frustración no se evita, se aprende a gestionar 🧠
A menudo vemos el llanto, el enfado o el abandono de una tarea como "rabietas" que hay que frenar. Sin embargo, desde la psicopedagogía sabemos que la frustración es una emoción natural y necesaria para el aprendizaje.
Ningún niño nace sabiendo tolerar que algo no le salga a la primera. Es una habilidad cognitiva y emocional que se entrena. ¿Cómo lo hacemos?
Validando su emoción: "Entiendo que te enfades porque este rompecabezas es difícil".
Cambiando el foco: Enseñarles que el error no es un fracaso, sino una pista de cómo no se hace.
Acompañando, no resolviendo: Si les hacemos la tarea para que no sufran, les quitamos la oportunidad de superarse.
Acompañar desde la calma y darles herramientas para respirar, parar y volver a intentarlo es el mejor regalo para su autonomía.
💬 ¿Cómo gestionan la frustración en casa cuando algo se les resiste? ¡Te leemos en comentarios!