05/09/2026
Hace un año, nuestra Madre volvió a casa.
Hoy, al recordar aquel 5 de septiembre, nuestro corazón se llena de gratitud al Señor por habernos permitido vivir uno de esos momentos que quedan para siempre en la historia y en la memoria de una Hermandad.
Aquel día, María Santísima de la Paz cruzó las puertas de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, dejando atrás el lugar que durante un tiempo la acogió para ocupar el que verdaderamente le correspondía: su Templo, la casa de Dios y el hogar espiritual de nuestra Cofradía.
Y no fue simplemente un traslado.
Fue un encuentro.
Fue una acogida.
Fue volver a poner a nuestra Madre en el centro de la vida de la Iglesia.
💜 Allí donde comenzó a ser conocida y querida por tantos corazones.
Allí donde su nombre empezó a pronunciarse con devoción.
Allí donde tantas personas aprendieron a mirarla como Madre y a acudir a Ella en la oración.
Porque María Santísima de la Paz no es únicamente una imagen que veneramos.
Es nuestra Madre.
Y como Madre, está llamada a acompañarnos en nuestro caminar de fe, a conducirnos siempre hacia su Hijo y a recordarnos, con su humilde presencia, que el camino de todo cristiano comienza y termina en Cristo.
🙏🏻 Un año junto al Sagrario.
Un año bajo la mirada de Jesús.
Un año compartiendo la vida de nuestra familia parroquial.
Un año de oraciones, de súplicas, de agradecimientos y también de lágrimas depositadas a sus pies.
Cuántas personas habrán levantado sus ojos hacia Ella buscando consuelo.
Cuántas oraciones habrán nacido en silencio ante su mirada.
Cuántas familias habrán confiado en sus manos sus preocupaciones y sus esperanzas.
Y quizá ese sea el verdadero sentido de aquel 5 de septiembre:
que nuestra Madre pudiera estar más cerca de sus hijos.
Hoy queremos dar gracias a Dios por este año y pedirle que nos ayude a seguir caminando como Iglesia, como Hermandad y como familia de fe, unidos en torno a Cristo y bajo la protección maternal de María.
Que nuestra Cofradia no sea solamente una institución, sino una verdadera familia de hermanos, unida en la oración, en la caridad y en el servicio a la Iglesia.
Y que María Santísima de la Paz, desde su Templo, siga señalándonos siempre el camino hacia su Hijo.
💜 Madre de la Paz, quédate con nosotros.
Quédate en nuestra Iglesia.
Quédate en nuestras familias.
Quédate junto a quienes sufren.
Quédate junto a quienes han perdido la esperanza.
Quédate junto a nuestros mayores y nuestros niños.
Quédate junto a cada hermano que, en silencio, necesita de Ti.
Y cuando volvamos a contemplarte en las calles, que recordemos que antes que procesionar contigo, estamos llamados a caminar contigo hacia Cristo.
Hoy, un año después, solo podemos decir:
Gracias, Señor, por habernos permitido llevar a nuestra Madre a su casa.
Gracias, María Santísima de la Paz, por esperarnos siempre.
💜 5 de septiembre de 2025💜
Un año en su Templo.
Un año más cerca de Ella.
Un año sintiendo que nuestra Madre está en casa.
🙏🏻 María Santísima de la Paz, ruega por nosotros.