22/10/2023
Recomendación 📚 🦉
Los libertinos barrocos
Contrahistoria de la filosofía, III
Michel Onfray
Ésta es la tercera pieza del gran edificio de la contrahistoria de la filosofía que Michel Onfray levanta a contracorriente de los manuales al uso, después de haber sacado a la luz a los «proscritos» y los «malditos» de la historia racionalista, idealista y cristiana de la Antigüedad y la Edad Media: los materialistas y los hedonistas. En Los libertinos barrocos se ocupa del siglo XVII francés, deconstruyendo los mitos y las leyendas de la historia oficial y descubriendo una constelación de «libertinos barrocos», los protagonistas de una importante revolución. Defienden un pensamiento inspirado en el relativismo y el perspectivismo, son partidarios del nuevo modelo científico, escépticos en materia de religión, que no desdeñan del todo, pero que matizan y reivindican la plena libertad filosófica, que combinan con su apoyo a la moral epicúrea y el sensualismo.
Así comienza el capítulo IV 👇
Spinoza y " Lo que lleva la alegría "
Hay muchos retratos de Spinoza, pero ninguno fiable…
Su primer biógrafo, Colerus, hace de él una descripción verbal: tiene el aspecto de un judío portugués, tez morena, cejas negras, cabellos rizados.
Algunos lo reconocen bajo los rasgos del arpista arrodillado ante el rey de la pintura de Rembrandt David tocando el arpa ante Saúl (1665). Otros hablan del geógrafo de Vermeer, vestido con una bata de tejido verde, escrutando con la mirada un mapamundi en una sala mil veces más lujosa que las modestas habitaciones de Spinoza.
Juan Colerus, pastor protestante que, a veces a regañadientes, sigue a su modelo hasta las más altas cimas de su genio, cuenta que acostumbraba a dibujar retratos, los que más tarde fueron encuadernados en un pequeño libro que se perdió. En este álbum había un hombre en camisa, con una red de pescador al hombro, la mirada triste y un mapa de Sicilia al fondo. Se ha hablado de un autorretrato… pero no hay nada seguro.
Spinoza sigue sin tener rostro.