21/09/2026
La semana ha transcurrido al ritmo pausado de las manos que hacen, de la tierra que ofrece y del juego que florece.
Hemos cocinado juntos, recogiendo los frutos que nuestro huerto nos ha regalado: melones, sandías, berenjenas, pimientos, calabazas y pepinos. Cada cosecha ha sido una pequeña celebración de la espera y del cuidado.
También hemos dedicado tiempo a cuidar nuestro hogar, arreglando las estructuras del exterior que lo necesitaban, y hemos lavado lana pura de oveja, preparándola para transformarla más adelante en nuevas creaciones.
Como cada semana, el bosque nos ha recibido con sus senderos, sus tesoros y su calma. Y, entre todo ello, lo más importante: mucho juego libre, dentro y fuera, donde nacen la imaginación, la amistad y la infancia.
Así seguimos caminando, con calma, naturaleza y vida compartida.