02/09/2026
🌻«¡Mira, como yo!», pensé este verano viendo a esta bailarina. 🌻
Mucho trabajo en silencio.
Mucha preparación.
Muchos pequeños pasos para que, cuando llegue el momento, el espectáculo salga bien.
Hay una parte de mi trabajo que disfruto especialmente: estar con mis alumnas y alumnos. Después de toda la preparación, llega ese momento en el que solo estamos nosotros. Mirándonos, escuchándonos, conectando y siguiendo el ritmo de la clase.
El año pasado, durante el apagón, me di cuenta todavía más. La academia puede quedarse sin luz, sin pantallas, sin tecnología… porque para una clase necesito, sobre todo, nuestra conexión. Estar presentes, mirarnos, escucharnos y construir juntos ese momento.
La tecnología está, claro que sí, y me ayuda muchísimo. Pero no es lo esencial.
Y entonces me fijo en la foto otra vez. Una bailarina termina y las miradas ya están puestas en la siguiente, esperando qué viene después.
En clase también pasa.
Paso a paso.
Una actividad detrás de otra.
Hay que saber llevar el ritmo, escuchar, esperar, avanzar, adaptarse… y, sobre todo, BAILAR JUNTOS.
💚💛💚💛