27/09/2026
Evangelio: Mateo 21, 28-32
Del “voy” al “fui”
El primer hijo comienza diciendo que no, pero termina respondiendo con su vida. El segundo pronuncia la respuesta correcta, aunque sus palabras no se convierten en hechos. Jesús nos recuerda que la fe no se demuestra únicamente con buenas intenciones, discursos o promesas, sino con decisiones concretas.
La buena noticia es que siempre podemos recapacitar. Nuestro primer “no” no tiene por qué ser la última palabra. Dios sigue confiando en nosotros y nos ofrece la posibilidad de levantarnos, cambiar de dirección y comenzar de nuevo.
María también nos enseña que un “sí” verdadero se hace camino, presencia y servicio. Ser maristas no consiste solo en identificarnos con unos valores, sino en traducirlos en cercanía, sencillez, disponibilidad y atención concreta a quien nos necesita.
¿Qué compromiso llevo tiempo diciendo que voy a cumplir, pero todavía no he convertido en hechos?
¿En qué situación necesito recapacitar, cambiar de dirección y dar hoy el primer paso?