12/08/2026
¿ES AMOR CONSENTIR EL ENGAÑO?
Tirando de lógica y sentido común, puedo darme cuenta de que amar es ver a lo que se ama tal y como es, sin rechazar esa visión, porque ¿cómo podría llamarse amor el rechazo de algo? (luego está otra cosa, que se llama "querer" o "no querer" eso que se ama al verlo como es; se confunde mucho, pero querer es diferente de amar, pues amar es algo mucho más profundo que querer).
Amar no puede ser rechazar la existencia de algo o alguien tal y como es, sino todo lo contrario: reconocer su existencia, verlo tal y como es y, si se oculta, amar será mantener todo lo posible una visión clara de lo que verdaderamente es tras esa ocultación, y pasar a ver la propia ocultación solo como una parte de lo que es, como su máscara y, por bonita que pueda aparentar ser esa máscara, no dejarse engañar por ella sino cotejarla y completarla con el resto, obteniendo una visión más verdadera, de que se trata de un ser enmascarado u oculto. Amar solo la máscara, rechazando el resto, no puede ser amar, sino insisto, querer solo la máscara sin ver nada más.
Y amar a alguien no solo no puede incluir rechazar lo que esa persona verdaderamente es, solo porque eso no nos guste, sino que tampoco puede incluir ese rechazo ni siquiera cuando eso es lo que pretenda la persona a la que amo, porque esa misma persona rechace mostrarse como es, y no le guste a esa persona exponerse y ser vista como es, y quiere aparentar ser lo que no es, e imponer esa visión sobre las demás personas, lo que siempre supone un abuso psicológico, confundir a los demás.
Amarle no es dejarle que imponga una realidad que no es verdad. Amar no es el acuerdo de permitirle mentirme, o dejarnos engañar. Eso no es amor, eso es confusión e inconsciencia, y es muy peligroso, porque supone siempre daño, aunque sea un daño que se nos hace mientras no nos damos cuenta e incluso nos creemos la máscara y que todo está bien: es el daño a la percepción de la realidad; es el abuso psicológico y emocional.
Y, en general, ¿cómo se podría defender que amar puede ser no querer ver o no dejar ver la verdad? Verdad y amor son autoincluyentes y autoexcluyentes. No hay amor sin verdad. ¿Cómo puedes decir que amas a alguien a quien confundes y engañas para que no conozca la verdad? ¿Hay alguien –que se ame a sí mismo– que se sienta bien al ser consciente de haber sido engañado?
Si rechazo ver la verdad de aquello que amo, porque esa verdad no es deseable, es de perogrullo que no estoy amando verdaderamente aquello a lo que supuestamente amo, y no estoy haciendo eso por amor. Será otra cosa, pero amor, no.
No querer ver a alguien como es, no se hace por amor, se hace por querer que esa persona sea lo que no es, o por miedo de lo que pueda pasar en caso de no seguirle el juego a quien aparenta ser lo que no es. ¡Pero eso es miedo! No le podemos llamar amor a eso.
No se ama lo que no se conoce. Amar a una persona, es amarla tal y como es. Incluso si ella se oculta, un amor verdadero nos llevará a descubrir la ocultación, antes o después.
Para saber entonces lo que es amar de una manera consciente, habría que soltar la resistencia que tenemos a ver la verdad, muy especialmente la que se oculta tras las personalidades más maquiavélicas, pues todos tenemos ciertas máscaras y tratamos de agradar, pero estoy hablando de otro nivel, estoy hablando de quienes son las personalidades más siniestras pero que resultan ser las más encantadoras; las que cuentan con las máscaras más seductoras, algunas aparentemente ingenuas incluso inocentes, puros bambis, pero en quienes se da una diferencia entre la apariencia de la máscara y lo que verdaderamente se esconde detrás, tan absolutamente radical, que solo quien ha pasado por el tormento de ser su víctima puede comprender...
Pero hay grandes resistencias a esto, porque son, como digo, las más encantadoras y seductoras, y ver la verdad nos obligaría a ser coherentes con aquello que estamos viendo, y de vivir mucho más conscientes, y apartarnos de dinámicas superficiales que forman parte de nuestras vidas mucho más de lo que podemos imaginar, y claro, muchas personas no quieren eso. Ver implica cultivar el discernimiento a un nivel muy superior al que normalmente queremos desarrollar, y adoptar una serie de medidas en nuestras vidas que generalmente no queremos adoptar, y tomar decisiones que no queremos tomar, porque requieren un gran esfuerzo que no queremos asumir o simplemente el riesgo de no ser comprendidos y vernos desprotegidos en un entorno hostil. Así que, sabiéndonos engañados, seguimos el juego perverso... Y hay quienes quieren ser engañados. Pero eso no es amor, es pura inconsciencia, miedo o, simplemente, apatía, inercia y pereza.
Nos apegamos mucho a la ilusión de que el mundo es un cuento de hadas, y que pensando así las desgracias les ocurrirán a otros, y que a nosotros no nos tocarán si no las vemos, que esa persona se portará bien con nosotros si nosotros somos condescendientes con ella, pero después no sabemos por qué nos ocurren tantas cosas que nos generan mucho dolor y sufrimiento, y no sabemos por qué o de dónde vienen, porque no nos hemos preparado para verlas, con un mínimo de sabiduría y discernimiento.
Entonces, le llamamos a eso mala suerte o karma, y seguimos igual...
Ojo, verlo conscientemente y amar, no te libera automáticamente ni de inmediato, de la posibilidad de que esos seres inflijan dolor y sufrimiento a tu vida, o a la de otros a quienes amas y quieres pero, al menos, tienes la integridad moral de saber: por qué está pasando todo, por quién está pasando todo, y mantener la lucidez. Esa integridad moral, te da la fuerza que necesitas para soportar tanto, y ese amor por la verdad te hace libre... de ser un títere más en sus manos.
Ama a tus enemigos (pero como verdaderamente son). Entonces, sientes una extrema compasión por ellos, pero eso no significa que les tengas que querer... Amar no significa que los quieras cerca, sin la protección adecuada (aunque la mejor protección en esta sociedad superficial e inconsciente, es salir corriendo sin detenerse, porque lamentablemente y verdaderamente, casi nadie te va a ayudar...), solo significa: que los ves, les compadeces y, en su caso, (el que me ocupa en estas líneas) que haces todo lo posible por protegerte y proteger a los tuyos de esa realidad. Incluso, si pudieras, y por amor, protegerles a esos mismos seres maquiavélicos, ¡de sí mismos! Eso sí que sería un nivel de amor muy elevado, darles con compasión, pero con lucidez, responsabilidad y coherencia, lo que necesitan y no lo que quieren: SER DESCUBIERTOS Y CONTENIDOS POR AQUELLOS QUE, DE LO CONTRARIO, Y ESTANDO EN SU CERCANÍA, SE CONVERTIRÁN IRREMEDIABLEMENTE EN SUS VÍCTIMAS.
El día que eso ocurra, y hagamos eso, en lugar de dejarles manipularnos como muñecos de trapo, el resto de la humanidad sabremos lo que es, en verdad, amar y vivir en paz.