27/10/2019
El Complejo de Bellas Artes La Harinera de Campos del Paraíso insta a la conversión total de la antigua fábrica de harinas de Carrascosa en un centro artístico y cultural compuesto por seis áreas o empresas de acción, interconectadas, y cuyo fin último es la recuperación del Patrimonio Industrial Arquitectónico de principios del siglo XX y de un elevado valor histórico, tecnológico, social, arquitectónico y científico.
El proyecto de rehabilitación general tiene sus antecedentes en la adquisición de una sección de la finca por parte de , un eximio muralista y artista cosmopolita, quien imagina en la antigua harinera un espacio ideal e inspirador para establecer su taller de creación y su base general de operaciones. Ante las posibilidades empresariales que ofrece el resto del recinto y frente a la falta de una oferta cultural y de ocio de calidad en una comarca rural afectada severamente por la despoblación; el joven artista y emprendedor siente la necesidad de desarrollar y manifestar una propuesta en la que figura como inversor y promotor, pero también como futuro vecino de la localidad y consecuentemente como beneficiario de las actividades generadas.
El Complejo comprende un plan de sinergias desde el ámbito local al comarcal, considerando así las propuestas artístico-culturales recibidas de vecinos, empresas, e instituciones de índole afín o complementario. Así pues, el planteamiento de actividades no se ciñe intramuros de La Harinera sino que se extiende afuera, a la vez que ampara otras proposiciones externas en su interior. Otros dos programas, el de colaboración y el de patrocinio, buscan cooperadores y también recogen el interés recibido de ciertas marcas o personas que anhelan colaborar aportando sus productos, como muestras de materiales, y conocimientos profesionales al servicio de la causa.
El Complejo de Bellas Artes La Harinera se presenta como una solución repobladora y social frente a la discriminación; un nuevo modelo de negocio donde prima la tolerancia y se reinventa la vida rural, haciendo uso para ello de la educación, de la creación de contenidos culturales y artísticos, y de la transmisión de experiencias en un mismo perímetro donde se concentran huéspedes, usuarios, asistentes y participantes, de todas las edades y condiciones.