26/06/2026
Esta semana hemos vivido una experiencia de voluntariado difícil de expresar con palabras.
El lunes partimos hacia Vélez-Rubio (Almería) un grupo de cinco estudiantes de primero de Bachillerato, acompañados por dos profesores. Allí nos unimos a una claretiana que nos ha guiado y acompañado durante toda esta experiencia.
Hemos realizado actividades muy diversas. Visitamos dos residencias de ancianos, donde pudimos compartir momentos de ocio y paseo, y conocer de cerca la realidad de estos centros, así como la de las personas que trabajan y viven en ellos.
Uno de los momentos que más nos impactó fue la visita de cinco chicos que viven en un centro de Menores Extranjeros No Acompañados. Procedentes de países como Mali o Ghana, nos contaron su experiencia hasta llegar a España y las oportunidades que tienen de cara al futuro. Nos hicieron ver la dureza de su realidad.
También finalizamos la experiencia en el centro APAFA, donde compartimos tiempo con personas de diferentes edades con discapacidad intelectual. Fue una vivencia que, sin duda, no nos dejó indiferentes.
Por otra parte, hemos estrechado lazos entre nosotros, compartiendo las tareas del día a día, así como momentos de oración y convivencia.
Volvemos a casa con ganas de retomar nuestra rutina, pero también con la sensación de que debemos cambiar nuestra forma de mirar, de vivir y de relacionarnos. Hemos descubierto que nuestro tiempo puede marcar la diferencia en la vida de otras personas.
Como nos recuerda el Papa: alza la mirada hacia los demás y hacia todo lo que te rodea, y da gracias por lo que tienes, porque no todos tienen la misma suerte.