30/06/2026
Hay personas que, con el paso de los años, dejan de ser simplemente compañeros o profesores para convertirse en parte de la historia de un colegio.
Andrés Vioque es una de ellas.
Tras toda una vida dedicada a la educación, llegó el momento de cerrar una etapa. Y quisimos hacerlo como merecía: rodeado del cariño de quienes han compartido con él tantos años, tantas experiencias y tantos recuerdos.
El pasillo de aplausos, las miradas emocionadas, los abrazos y los gestos de cariño fueron nuestra manera de decir gracias. Gracias por el tiempo entregado, por la cercanía, por el ejemplo y por haber formado parte de la vida de tantas generaciones que han pasado por estas aulas.
Como recuerdo de este camino compartido, recibió un libro lleno de afecto y una imagen del Padre Cristóbal. Que su presencia lo acompañe, le dé fuerza y lo guíe en esta nueva etapa que ahora comienza.
Y qué bonito que el final de este curso llegue recordándonos algo tan importante: los colegios no son solo edificios ni proyectos educativos. Son, sobre todo, las personas que dejan huella en ellos. Personas que, como Andrés, han dedicado su vida a acompañar, educar y servir, sembrando cada día los valores cristianos que dan sentido a nuestra misión educativa.
Gracias por tanto, Andrés.
Que esta nueva etapa te regale todo lo bueno que has sembrado durante estos años. 💜