31/03/2023
DESCUBRE TU PATRIMONIO: Jaén (XI). Oppidum de Puente Tablas
Para finalizar nuestro recorrido por el patrimonio arqueológico de la provincia de Jaén, hablaremos del Oppidum de Puente Tablas.
En la zona oriental de la Campiña de Jaén, siguiendo la estela del río Guadalbullón, se extiende el poblado íbero de Puente Tablas, a pocos kilómetros de la capital jienense.
Se tiene constancia de un primer asentamiento fechado durante el Bronce Final (IX-VIII a.C.), compuesto por sencillas cabañas. Posteriormente, entre los siglos VII y III a.C., se desarrolló sobre el anterior el oppidum de Puente Tablas.
El acceso al poblado íbero se realizaba por la denominada Puerta del Sol, una entrada flanqueada por dos torres, ambas insertas en la muralla que protegía el recinto, la cual fue construida con zócalo de piedra y alzado de adobe. Las investigaciones arqueológicas han determinado que junto a la Puerta del Sol se ubicaba un santuario, distruibuido en tres terrazas y dedicado a una divinidad femenina. Esta puerta jugó un papel importante durante los equinoccios de otoño y primavera, puesto que -llegada la fecha- la luz del sol la atravesaba e iluminaba dicha divinidad.
El oppidum presentaba una trama cuadrangular, con edificios públicos y privados. Destaca el palacio de la familia principesca gobernante, excavado en 2011. En él se ha documentado un gran edificio donde, a partir de un patio central, se extendían diversos espacios (áreas privadas, vestíbulos, almacenes, etc.).
En el centro del oppidum, agrupadas en manzanas, se ubicaron las viviendas de la población. Estas casas eran un auténtico reflejo del estatus social de sus moradores, al presentar diferentes tamaños y disposiciones. De planta rectangular, se erigieron con adobes sobre una base de piedra.
Para más info: RUIZ RODRÍGUEZ, A. et alii (2018): "En el santuario de la Puerta del Sol del oppidum de Puente Tablas (Jaén)" en Trabajo sagrado: producción y representación en el Mediterréneo occidental durante el I milenio a.C., pp. 249-269.
Foto: Rutas literarias
29/03/2023
DESCUBRE TU PATRIMONIO: Jaén (IX). Baños islámicos de Villardompardo
En el barrio jienense de la Magdalena, se encuentra el Palacio de Villardompardo, en cuyo sótano se ubican los restos de unos baños islámicos. Aunque su origen se remonta al siglo XI, sufrieron modificaciones en época almohade. Estuvieron activos hasta los siglos XIV y XV, cuando sus salas fueron reutilizadas para instalar unas tenerías.
Durante el siglo XVI los baños quedaron ocultos entre cimientos, dado que el I Conde de Villardompardo - a la par, Virrey del Perú- construyó un palacio en este punto de la ciudad.
A principios del siglo XX, los vestigios de estos baños salieron a la luz. Las labores de restauración se iniciaron en el año 1936, bajo la dirección de Leopoldo Torres Balbás y Luis Berges Martínez, pero el estallido de la Guerra Civil las paralizó, no siendo retomadas hasta 1970. Fue entonces cuando el hijo de Berges Martínez, en colaboración con la Diputación de Jaén, empezó un proyecto de restauración y puesta en valor de los baños islámicos de Villardompardo.
Estos baños siguen el esquema habitual de este tipo de establecimientos. En primer lugar, aparece un vestíbulo de entrada que da acceso a la sala fría, donde destaca su cubierta de medio cañón y los lucernarios que iluminan y ventilan la estancia. Seguidamente se encuentra la sala templada, de mayores dimensiones; en ella sobresale su cubierta central apoyada sobre arcos de herradura. En la sala se disponen, además, dos habitaciones de planta cuadrada. La última estancia de este circuito termal es la sala caliente, próxima a la caldera; en su subsuelo se situa un hipocausto para calefactar el espacio.
📚 BERGES ROLDÁN, L. (1989): Baños árabes del palacio de Villardompardo, Jaén, Diputación provincial de Jaén.
21/03/2023
DESCUBRE TU PATRIMONIO: JAÉN (VII). Poblado de la Lancha
Para continuar descubriendo el patrimonio arqueológico situado en la cuenca del Guadalquivir a su paso por Jaén, nos trasladamos a la demarcación paisajística de la Campiña de Jaén y su Área Metropolitana.
A principios del siglo XX, entre los años 1927 y 1931, se construyó la presa del pantano del río Jándula, en el municipio de Andújar.
De manera coetánea, se edificó en las inmediaciones de este pantano el denominado poblado de La Lancha. Pese a que en un primer momento se constituyó como un pequeño núcleo para los trabajadores que estaban levantando la presa, poco a poco fue adquiriendo entidad y llegó a tener más de 3.000 habitantes (contando con empleados y familiares de los mismos). Según se ha investigado, más de 1.000 trabajadores participaron en la construcción de la presa.
Para acoger a las familias fue necesario crear equipamientos básicos que garantizasen su día a día, como agua potable, cableado eléctrico, línea de teléfono, alcantarillado, etc. Además, se construyeron grandes pabellones para que trabajara el personal técnico encargado de la supervisión de la construcción del pantano.
El desarrollo de La Lancha fue tan grande, que llegó incluso a existir un pequeño hospital y un cuartel de la Guardia Civil.
De igual manera, se edificó una ermita de estilo neorománico. Esta iglesia fue usada también para impartir clases a los niños del poblado.
📚 Para más info:
📷 Foto 1: estudiocarvajal.com
📷Fotos 2 - 5: andujar.jaenescondida.es
17/03/2023
DESCUBRE TU PATRIMONIO: JAÉN (VI). Yacimiento de Peñalosa
Como colofón a los espacios histórico-arqueológicos situados en la Sierra Morena de Jaén, hablaremos hoy del yacimiento argárico de Peñalosa.
Peñalosa se encuentra en una ubicación ideal, en pleno Parque Natural de la Sierra de Andújar, en la ladera del Cerro de Corrales, muy cerca de la población de Baños de la Encina.
Se emplaza entre dos corrientes fluviales, el arroyo de los Huertos y el río Rumblar. Actualmente, gran parte de los restos asociados a este antiguo poblado se enmarcan en el pantano del Rumblar, construido en el siglo XX. De igual manera, el río Guadalquivir transita próximo al yacimiento.
La sociedad asentada en Peñalosa aprovechó especialmente los recursos mineros de la zona, encargándose de la extracción de cobre de las minas de Sierra Morena. Dada su posición geográfica, es el asentamiento argárico que más al norte de la Península Ibérica se localiza.
En la década de los 80 del pasado siglo comenzaron las excavaciones arqueológicas en el lugar. La trama interna del poblado se vincula con la articulación urbanística propia de la Edad del Bronce, ya que el poblado se extiende en una serie de terrazas artificiales que aprovechan la orografía del terreno. Los espacios quedaron delimitados por grandes muros de pizarra, conformando tanto el perímetro amurallado, como las viviendas.
En Peñalosa se han identificado también recintos funerarios, con tumbas de inhumación que suelen incluir uno o dos individuos (generalmente un hombre y una mujer, y en raras ocasiones, niños). Estas sepulturas se sitúan siempre en la parte baja de las viviendas, dejando patente la importancia que adquirieron los mu***os en la "ciudad de los vivos".
📚 Para más info:
CONTRERAS, F. y CÁMARA, J.A. (2001): Arqueología interna de los asentamientos: el caso de Peñalosa", en RUIZ-GÁLVEZ, M.P. (Coord.): La Edad del Bronce, ¿Primera Edad de Oro de España? Sociedad, economía e ideología, Barcelona, pp. 217-255.
📷 Fotos: www.bdelaencinaturismo.com
15/03/2023
DESCUBRE TU PATRIMONIO: JAÉN (V). Ciudad íbero-romana de Cástulo
La antigua ciudad de Cástulo se sitúa sobre el Cerro de la Muela, muy próxima al río Guadalimar.
Esta urbe se extiende a través de más de 3000 hectáreas que estuvieron perfectamente protegidas por la muralla que rodeaba la meseta. En ella se han identificado diferentes espacios, como una necrópolis, con tumbas de época ibérica y romana.
Más allá de la necrópolis se encuentra el núcleo urbano de Cástulo. En la parte superior se localiza la acrópolis, donde se han identificado restos de un teatro, cisternas y un santuario. Esta acrópolis se ubicaba en un lugar idóneo, puesto que tenía como objetivo mostrar el dominio y la presencia de la sociedad allí asentada.
En el interior del núcleo urbano han aparecido también restos de unas termas y parte del trazado ortogonal de calles propio de un asentamiento romano.
Al suroeste de la ciudad fue excavado un edificio público dedicado al culto del emperador Domiciano. En él se sitúa el elemento más identificativo de Cástulo, el Mosaico de los Amores. Asimismo, se documentó un espacio de culto cristiano datado en el siglo IV d.C., en el que se incluye una pila bautismal.
Al sur del Cerro de la Muela se alza la torre almohade del Castillo de Santa Eufemia, una fortificación que buscaba la protección de las tropas musulmanas antes de la conquista cristiana de la ciudad en el siglo XIII.
Desde principios de siglo XX, Cástulo ha sido objeto de múltiples excavaciones. Para poder mostrar el conjunto de materiales arqueológicos hallados, en 1970 se creó el Museo Arqueológico de Linares, monográfico de Cástulo. Décadas después, en el año 2011, se configuró el Conjunto Arqueológico de Cástulo.
📷Foto 1: www.castulolinares.com
📷Foto 5 (museo): www.museosdeandalucia.es
15/03/2023
DESCUBRE TU PATRIMONIO: JAÉN (V). Ciudad íbero-romana de Cástulo
La antigua ciudad de Cástulo se sitúa sobre el Cerro de la Muela, muy próxima al río Guadalimar.
Esta urbe se extiende a través de más de 3000 hectáreas que estuvieron perfectamente protegidas por la muralla que rodeaba la meseta. En ella se han identificado diferentes espacios, como una necrópolis, con tumbas de época ibérica y romana.
Más allá de la necrópolis se encuentra el núcleo urbano de Cástulo. En la parte superior se localiza la acrópolis, donde se han identificado restos de un teatro, cisternas y un santuario. Esta acrópolis se ubicaba en un lugar idóneo, puesto que tenía como objetivo mostrar el dominio y la presencia de la sociedad allí asentada.
En el interior del núcleo urbano han aparecido también restos de unas termas y parte del trazado ortogonal de calles propio de un asentamiento romano.
Al suroeste de la ciudad fue excavado un edificio público dedicado al culto del emperador Domiciano. En él se sitúa el elemento más identificativo de Cástulo, el Mosaico de los Amores. Asimismo, se documentó un espacio de culto cristiano datado en el siglo IV d.C., en el que se incluye una pila bautismal.
Al sur del Cerro de la Muela se alza la torre almohade del Castillo de Santa Eufemia, una fortificación que buscaba la protección de las tropas musulmanas antes de la conquista cristiana de la ciudad en el siglo XIII.
Desde principios de siglo XX, Cástulo ha sido objeto de múltiples excavaciones. Para poder mostrar el conjunto de materiales arqueológicos hallados, en 1970 se creó el Museo Arqueológico de Linares, monográfico de Cástulo. Décadas después, en el año 2011, se configuró el Conjunto Arqueológico de Cástulo.
📷Foto del recorrido del yacimiento: www.castulolinares.com
📷Foto museo: www.museosdeandalucia.es
10/03/2023
DESCUBRE TU PATRIMONIO: JAÉN (IV). CASTILLO DE BURGALIMAR
En pleno Cerro del Cueto, a escasos metros del curso del río Guarromán, se ubica el castillo de Bury al-Hammam o Burgalimar. Gracias a la aparición de su lápida fundacional, se ha podido determinar que esta fortaleza fue mandada a construir por el califa Al-Hakam II en el año 968 d.C.
Durante los siglos XI y XII d.C., debido a las llegadas de las tropas cristianas al sur peninsular, el castillo tuvo que ser reformado y se levantó un doble cerco de muralla para proteger la fortaleza. A principios del siglo XII, el castillo tuvo varios intentos de conquista por parte de tropas cristianas, pero la invasión definitiva no se realizó hasta el 1225 a manos de Fernando III, quien incorporó el castillo a la ciudad de Baeza.
Durante el reinado de Enrique IV, la fortificación fue el escenario de continuos enfrentamientos entre los partidarios del monarca y los defensores del príncipe Alfonso.
Posteriormente, durante la Guerra de la Independencia, el patio del castillo fue usado como cementerio parroquial hasta prácticamente el siglo XIX.
El castillo de Burgalimar fue construido con tapial. Se compone de catorce torreones rectangulares y uno pentagonal debido a su adaptación al terreno. Tras la conquista cristiana, una de las torres se convirtió en Torre del Homenaje, edificada en mampostería. Además, en el patio de armas se dispuso de un aljibe. Tras la conquista cristiana se edificó también en su interior un pequeño alcázar con su respectiva muralla.
La entrada principal del castillo se realizaba por el lado sur y estaba flanqueada por dos torres. La entrada norte era usada únicamente para el paso de personas.
📚 Más info: MUÑOZ COBOS, J. (2009): "El Castillo de Burgalimar de Baños de la Encina (Jaén) y la lápida fundacional", Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 199, pp. 57-106.
08/03/2023
EL GUADALQUIVIR EN LA HISTORIA. Siglos XVIII - XIX (III)
Hacia finales del siglo XIX, la situación económica de la ciudad de Sevilla había mejorado sustancialmente, produciéndose un aumento de la actividad portuaria. Por este motivo, comienzan a surgir compañías de navegación de carácter privado, pues hasta el momento la Compañía de Navegación del Guadalquivir era la encargada del monopolio del puerto. Estas nuevas compañías privadas estaban dedicadas tanto al transporte de pasajeros como al de mercancías y extendieron su actividad hasta prácticamente el siglo XX.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, el tráfico comercial se dispara y los productos más importados y exportados fueron los productos elaborados, agrícolas (vino, aceite, aceitunas, naranjas, cereal, etc.) y minerales. Precisamente, a finales del siglo XIX, aumenta la explotación minera de la provincia, destacando las minas de hierro del Cerro del Hierro o Monteagudo, las de cobre de Aznalcóllar y, en menor medida, las de plomo y zinc.
Frente a este auge del comercio fluvial, tuvieron que emprenderse nuevas mejoras tanto en la ría como en el puerto. A partir de siglo XIX, la Compañía de Navegación del Guadalquivir deja de enfrentarse a dichas actuaciones y será el Gobierno el que emprenda esta nueva misión. Los objetivos estaban claros: había que dotar al río del calado suficiente para que transitaran los barcos y no tuvieran que trasvasar la carga hacia embarcaciones más reducidas; además, había que tramar una red de conexiones entre Sevilla y su entorno mediante una detallada red ferroviaria.
A este fin, muchos comerciantes y compañías sevillanas ofrecieron al Gobierno contribuir con la mitad del coste de las obras.
CAMACHO RUEDA, E. (2008). “La ría y el Puerto de Sevilla (Siglos XVIII – XX)”. En Rubiales, J. (Ed.): El Río Guadalquivir. Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes, pp. 243 - 253.
IMG. Primer buque a v***r Compañía Ybarra. Compañía naviera Ybarra. Fuente: Archivo Histórico de Sevilla
02/03/2023
DESCUBRE TU PATRIMONIO: JAÉN (III). Distrito Minero de Linares
Sierra Morena a su paso por Jaén es otra de las demarcaciones paisajísticas que estamos investigando desde un punto de vista histórico-arqueológico y paisajístico desde el Proyecto Estrabón. En esta ocasión venimos a hablar del distrito minero de Linares.
Desde la Edad del Bronce se tiene constancia de la explotación de las cuencas mineras situadas entre los municipios jienenses de La Carolina, Linares y Baños de la Encina, cuya unión conforma el conocido distrito minero de Linares - La Carolina. Debido a los avances tecnológicos y metalúrgicos experimentados durante época romana, la explotación minera de este sector experimenta un claro auge durante estos siglos.
A pesar de que durante épocas posteriores, estas minas continuaron activas, habrá que trasladarse a principios del siglo XIX, en plena Revolución Industrial, para hablar del apogeo de este distrito minero.
Gracias al capital inglés, se instala en Jaén la primera máquina de v***r encargada de explotar la mina de Pozo Ancho. Debido a todos los avances tecnológicos que llegan durante esta centuria, la provincia de Jaén fue pionera respecto a la extracción minera de plomo. Entre los años 1850 y 1949, sesenta compañías extranjeras se encargaron de explotar estas minas, llegando a existir más de 11.000 empleados mineros repartidos en las diferentes áreas de estas explotaciones.
A partir de 1925, el distrito minero comienza su decadencia, produciendo el abandono de las minas por parte de las grandes compañías y los pequeños empresarios locales. En cierta medida, esta situación fue desencadenada por los altos costes de producción que no eran compensables con el valor del metal. Por ese motivo fueron cerrando poco a poco las explotaciones de las Minas del Centenillo (1964), Fundición de La Tortilla (1967), Minas de Arrayanes (1971), Compañía Los Guindos (1963), Fundición La Cruz (1986), Empresa Nacional de Adaro (1986) y Minas de la Cruz (1991).
23/02/2023
EL GUADALQUIVIR EN LA HISTORIA. Siglos XVIII – XIX (II)
A pesar de que el tráfico fluvial del Puerto de Sevilla, había menguado respecto a siglos anteriores, la capital andaluza seguía siendo el centro exportador de productos. Por este motivo, a principios del siglo XIX, se cometieron algunas mejoras en el rio a su paso por Sevilla. Entre ellas, se cegaron varios brazos del río y se edificaron algunos malecones que frenaran las inundaciones. Además, se estableció un pontón de v***r que limpiara de manera periódica los bajos del río. Precisamente, durante el siglo XIX, Sevilla fue la impulsora de la utilización de barcos de v***r de pasajeros.
Estas mejoras del rio fueron llevadas a cabo por la Compañía de Navegación del Guadalquivir, encargada tanto del puerto hispalense como del estado de la ría. Las actuaciones llevadas a cabo por esta institución fueron duramente criticadas.
Una de las intervenciones más destacables de esta compañía fue la construcción de un puente que uniese el barrio de Triana con Sevilla, nombrado como puente de Isabel II, también conocido como Puente de Triana (IMG 1). A pesar de que la idea de construir un puente fijo bajo este fin había estado presente durante los siglos anteriores, no fue hasta el año 1852 cuando finalizan las obras de este puente construido en hierro. El Puente de Isabel II fue construido a semejanza respecto al de Carousel de París (IMG 2).
Sin lugar a dudas, se convirtió en un símbolo de progreso para Sevilla, así como uno de sus principales rasgos identitarios.
CAMACHO RUEDA, E. (2008). “La ría y el Puerto de Sevilla (Siglos XVIII – XX)”. En Rubiales, J. (Ed.): El Río Guadalquivir. Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes, pp. 243 - 253.