26/05/2026
Hace unos meses decidí cambiar de lugar de trabajo. Sabía que necesitaba hacerlo, aunque no imaginaba todo lo que ese cambio iba a mover dentro de mí.
Durante un tiempo me sentí desubicada y dudé de muchas cosas, incluso de mí misma.
Pero también entendí que salir de un lugar conocido implica volver a encontrarte desde otro sitio.
Y, con el tiempo, llegaron cosas que no esperaba:
personas nuevas, vínculos distintos y experiencias gratificantes.
Hoy vuelvo a sentirme segura de mí misma.
Más conectada con lo que hago, con cómo lo comparto y con el camino que quiero seguir. 🤍