06/06/2025
Nos vemos en las playas, las plazas, los bosques❤️
¡Hasta otra!
Hace mucho tiempo que, de nuevo, me planteo una pausa de esta red social. Es agotador verme a mi misma dejar que se evapore mi tiempo haciendo scroll, viendo cosas que me interesan (y algunas que no), leyendo textos que no quiero perderme, guardando proyectos que quiero hacer, planes con las criaturas, carpetas de libros que quiero leer, excursiones o viajes para el futuro… Mientras estoy aquí, no estoy donde quiero estar: en el aquí de verdad. Haciendo, leyendo, reflexionando, creando.
Lo he intentado mil veces, pero este no es mi lugar para compartir sobre lo que sé. Esta no es mi ventana profesional. No es como yo quiero relacionarme con las personas ni la herramienta que puede conectarme como deseo con las aquellas a las que podría acompañar.
Soy analógica hasta la médula y me encanta serlo. Las cosas que me hacen feliz tienen relación directa con la piel, con los olores, con la tierra, con el abrazo y la mirada. Mi trabajo tiene mucho de todo esto también y es así como quiero que sea.
No aspiro a nada más que a recuperar los espacios colectivos, a mirar más allá de mi ombligo y a que mi bandera siga siendo el cuidado.
Me voy un tiempo. Seguro que a nadie le interesa en exceso, ni me echará en falta. Pero para mí es un paso adelante hacia mi misma. Hacia mi libertad.
Escuchaba a Oliver Laxe (y os compartí un trozo de una entrevista suya en stories) decir que la libertad es la capacidad que tienes para controlarte, para controlar tu ego. Esta es una ventana del ego, de aquello que deseo proyectar afuera. Y es genial, tiene un lugar, ahora bien, yo ahora mismo quiero proyectar hacia adentro, no quiero mostrar lo que soy, quiero ser.
{sigue en comentarios}