23/03/2022
- ¿Doctor, entonces?
- ¿Eres la madre?
- Si.
- Vamos, hablemos un momento por allá.
- ¿Pero está bien?
- Escuche, le hemos hecho todos los exámenes a su hijo y resulta que algo está ahí.
- Oh Dios.
- Señora, no quiero darle tantas vueltas. Le encontramos un sueño.
- No…
- Me temo que sí. Todavía es pequeño, pero desafortunadamente no es operable.
- Un sueño…
- Lo siento.
- Pero… pero es un niño, ¿cómo es posible?
- No es raro que suceda tan pronto. Las causas pueden ser diferentes. Tal vez leyó algo, vio algo en la tele, en internet o tal vez una conversación con sus amigos… ¿tienes casos de dreamers en tu familia?
- Dios mío... no sé... yo... yo tengo un hermano que es actor de teatro. Dice eso es eso?
- De momento no podemos descartar nada. Por supuesto con un tío actor...
- ¿Y ahora?
- Ahora bien, pueden pasar dos cosas: en el 80% de los casos cuando lo cogemos tan pronto el sueño tiende a atrofiarse y morir durante el crecimiento. Pero hay un 20% de posibilidades de degeneración.
- Pero es sólo un pequeño sueño.
- Ahora es pequeño, pero el sueño puede crecer, alimentarse y degenerar en la edad adulta. En ese punto, los riesgos son muy reales. Podría ser su gran sueño. Y en ese caso es terminal.
- ...
- Lo sé, es difícil, pero es importante que lo sepas. Un día, su hijo puede querer perseguir este sueño.
- Doctor, por favor...
- Solo estoy describiendo un posible cuadro clínico al que debes prepararte. El sueño podría desarrollarse y debes poder escuchar las campanas de alarma. El inicio de un interés, un hobby que se convierte en pasión y lamentablemente lo descubre como talentoso. Un día la pasión se convierte en trabajo y en ese momento ya es demasiado tarde.
Verás, el sueño afecta los órganos vitales, primero el corazón y el cerebro, y podría acabar condenándolo a una existencia miserable hecha de renuncias y decepciones.
- Pero él puede vivir con eso, ¿verdad?
- Si hubiera nacido en otro lugar, tal vez diría que sí. Hay naciones, pocas a decir verdad, en las que se puede vivir dignamente incluso con un sueño. Lamentablemente debemos ser realistas, entre nosotros la sociedad no brinda las herramientas adecuadas para vivir con nuestros sueños. Considere que puede convertirse en escritor, fotógrafo, pintor, músico, bailarín, o incluso puede querer abrir su propio negocio. Y esto, lo entiende bien, lo condenaría a una vida de ciudadano de segunda.
- ¿Y no se puede hacer nada?
- Afortunadamente, hoy en día existen muchas terapias para tratar a los soñadores precoces. La escuela, la universidad y el mundo laboral ayudan. Pero el grueso lo tienes que hacer en casa, en familia. Críelo de verdad, este tipo. Realista. Háblale de la renta, de la hipoteca, de las prioridades, utilízate a ti mismo como ejemplo, edúcalo en el sentido común, el placer de rendirse, el sentido del deber, disminuye sus ambiciones, hazlo crecer lo más rápido que puedas. De esta manera, existe una gran posibilidad de que el sueño retroceda espontáneamente.
- ¿Y si me convierto en dibujante?
- No hay necesidad de pensar inmediatamente en el escenario más dramático.
- ¿Médico?
- ¿Qué?
- ¿Y si él fuera… quiero decir, si encontrara la manera de ser feliz aun así?
- Señora, ni lo diga en broma. En este país, de un sueño, uno se muere.
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