01/07/2026
🌍 Lo que me llevo de Kenia
Después de estas dos semanas, me doy cuenta de que el mayor regalo del voluntariado no han sido las actividades, el safari o las anécdotas (aunque hayan sido increíbles), sino todo lo que he cambiado por dentro.
Estas son algunas de las cosas que me gustaría no olvidar cuando vuelva a casa:
1. La felicidad nace de las relaciones, no de las cosas.
2. He recibido mucho más de lo que he dado.
3. El amor se demuestra con tiempo.
4. Hay personas que cambian el mundo sin hacer ruido.
5. La flexibilidad también es una virtud.
6. La pobreza material existe. Pero también existe la pobreza afectiva.
7. Las personas necesitan ser miradas.
8. La vida ordinaria también puede ser extraordinaria.
9. El agradecimiento cambia la manera de vivir.
10. La misión no termina cuando acaba el viaje.
Lo fácil es ser generoso cuando estás en Kenia. El verdadero reto empieza ahora: volver a casa y seguir siendo la misma persona que he querido ser aquí. Ser luz en mi universidad, en mi trabajo, en mi familia, con mis amigos. Porque el voluntariado no era un paréntesis; era un entrenamiento para la vida.
❤️ Y, sobre todo…
Me llevo unos nombres.
Rafiki. (Amigo.)
Nakupenda. (Te quiero.)
Y me llevo la esperanza de que, aunque volvamos a miles de kilómetros de distancia, una parte de nuestro corazón siempre se quedará en Kenia.
“Lo importante no es haber estado en África. Lo importante es que África siga estando dentro de nosotros cuando volvamos a casa.” 🇰🇪
Canigó Alumni