07/08/2026
Metáfora del paraguas al revés:
En muchas ocasiones me vienen alumnas que necesitan rehabilitación vocal sobre todo las de música pop y musical, pero también del género lírico, todas ellas en su error de emisión (por eso buscan mi ayuda) pretenden cantar con voz de pecho (sonido masculino) hacia sonidos muy altos y generalmente se quejan lógicamente de problemas vocales, sobre todo en la parte aguda de la voz. Yo les explicó que la voz de la soprano se basa en el registro de cabeza o falsete y que su voz está “totalmente al revés” (voz de garganta) y que hay que ponerla al derecho (voz de cabeza); evidentemente ellas no entienden lo que quiero decir y recurro siempre a una metáfora que finalmente les hace entender.
Les explicó lo siguiente: Si vamos por la calle con un paraguas y de repente nos da un golpe fuerte de aire, generalmente se nos volverá el paraguas del revés como se ve en el dibujo adjunto, evidentemente esa no es la posición natural del paraguas, hay que tratar de ponerlo al derecho de nuevo.
Esto mismo pasa con las voces de mujer cuando pretenden cantar en el registro agudo con sonido de pecho, el sonido de pecho es el paraguas al revés y el sonido de cabeza o falsete es el paraguas al derecho.
Pretender cantar con sonido de pecho notas muy agudas hace daño a la garganta y de ahí vienen los más variados y diferentes problemas laríngeos a que me enfrento normalmente: nódulos, pólipos, edema Reinke, etc., diríamos que su garganta está emitiendo al revés de lo que debería, la voz está “caída” abajo, de pecho y en la garganta, (casi voz masculina) hay que girarla, cambiarla y ponerla al derecho, volver a aprender a emitir como una soprano o sea con sonido de cabeza o falsete (con voz femenina) y de esta manera ya no se va a tener problemas vocales. Una vez conseguido el sonido soprano (la voz al derecho) podremos guiar esa voz para el pop o musical con voz mixta (que no suene a ópera), pero sin caer de nuevo en la garganta. Generalmente la cantante que está inmersa en este problema necesitará la ayuda de un profesor de canto que también sea rehabilitador (cosa infructuosa en ocasiones) que sepa bien lo que se debe hacer y a que ejercicios recurrir.