Estudiar el papel de los productos naturales de origen marino en los ecosistemas marinos de la Antártida y valorar cuál es su potencial farmacológico son los objetivos principales de la nueva campaña científica Actiquim-II, que coordina la profesora Conxita Àvila del Departamento de Biología Animal de la UB. La nueva campaña, que dará comienzo en diciembre, ampliará los trabajos de investigación del proyecto Actiquim, iniciado en el año 2007, para estudiar la ecología química de invertebrados marinos que habitan en el fondo del mar de la Antártida. Tal y como señala la profesora Conxita Àvila, jefa del proyecto Actiquim, «la Antártida es todavía un continente bastante desconocido, y nos ofrece la posibilidad de estudiar ecosistemas marinos que son únicos, muy antiguos y
estables. En concreto, su fauna marina bentónica es espectacular y, al contrario de lo que se creía, las interacciones químicas entre los organismos marinos son muy altas, como las que encontramos en ecosistemas tropicales».
«El objetivo de Actiquim —continúa— es estudiar moléculas químicas, presentes en los invertebrados marinos, y averiguar si modulan la relación entre diferentes grupos de organismos en el ecosistema antártico; es decir, si son tóxicas para los depredadores, ayudan a competir por el espacio o el alimento, etc.» En el marco del proyecto también se analiza si estos productos naturales podrían tener aplicaciones farmacológicas para el tratamiento de enfermedades.