AGON. El seminario tuvo tal éxito en su primer año de existencia que éste, lejos de agotarse, se dilató en el tiempo diversos años más. Revista de Filosofía. M.
Grupo de Estudios Filosóficos nació en el momento en el que Antonio Morillas, por aquel entonces estudiante de Filosofía de la Universidad de Barcelona, decidió impartir un seminario en torno a Friedrich Nietzsche dentro de la asociación de estudiantes ALEA. Corría el año 1997 cuando, con el título “Lectura de Nietzsche”, se empezaron a reunir por vez primera bajo su dirección toda una serie de es
tudiantes cuyo principal interés era conocer qué decía realmente el pensador alemán a través de una lectura directa de sus textos. ALEA constituía en aquella época un centro de investigación y de estudio formado y coordinado exclusivamente por estudiantes de la Facultad de Filosofía de la U.B. con la intención de profundizar y ampliar los conocimientos adquiridos en las aulas. Con esta finalidad se realizaron, además del mencionado seminario sobre Nietzsche, otros que abarcaban diversos aspectos del pensamiento filosófico occidental. Como presentación pública de los resultados obtenidos en todos estos seminarios se creyó conveniente en un momento dado la creación de una revista que sirviera de medio de expresión de la asociación. De esta manera, después de superar los penosos trámites administrativos para la obtención de las necesarias subvenciones por parte de la Facultad de Filosofía, la asociación publicó en el año 1999 el primer volumen de ALEA. La buena acogida con la que esta publicación de estudiantes se recibió en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona se puso de manifiesto en la presentación pública del volumen en la cual estuvieron presentes diversos profesores, entre ellos, el Dr. Antonio Alegre, quien elogió en repetidas ocasiones abiertamente tanto la iniciativa estudiantil como la revista; así como también el Dr. Salvi Turró, quien aseguró públicamente que la revista de ALEA no era una revista de filosofía, sino una revista de filosofía. Sin embargo, esta alegría inicial con la que se recibió esta publicación en el ámbito académico iba a durar bien poco: las alabanzas y las muestras de simpatía por parte de diversos profesores cedieron pronto su lugar a la censura, a la intolerancia y a la mezquindad más absoluta. La polémica que se suscitó y que tuvo como consecuencia la disolución de ALEA surgió a raíz del artículo publicado por Antonio Morillas en el cual se analizaba el estudio del historiador y filósofo alemán Ernst Nolte en torno a Friedrich Nietzsche con motivo de la reciente aparición de la traducción al español de su Nietzsche und der Nietzscheanismus. Antonio Morillas presentaba la obra en aquel momento casi desconocida en el ámbito español de Nolte, haciéndose eco de la “Historikerstreit” o “Disputa de los historiadores” en la que se trató la necesidad de una definitiva aceptación por parte de los alemanes de su terrible pasado Nacionalsocialista, así como también de la singularidad del Holocausto en la historia de la humanidad. Ante la mención de este polémico pensador germano se levantaron entonces diversas voces entre el profesorado, el cual inició dentro de la facultad, y en concreto dentro del departamento de Historia de la Filosofía, una campaña de desprestigio contra ALEA y, especialmente, contra Antonio Morillas. Sorprendidos por tal incomprensible reacción intolerante por parte del profesorado, ALEA decidió en un primer momento apoyar por completo a su compañero y máximo activo de la asociación, Antonio Morillas. Con todo, los miedos, la cobardía y las envidias pronto iban a surgir también dentro del seno de la dirección de ALEA, que, temerosa de perder subvenciones y contactos con determinados profesores, solicitó una retractación pública por parte de Morillas de su trabajo con la finalidad de volver a ganarse la confianza y, sobre todo, el dinero del Departamento de Historia de la Filosofía. Las continuas presiones y las miserias mostradas en este contexto tanto por parte de los profesores como por parte de algunos miembros significativos de ALEA tuvieron como resultado el abandono por parte de Morillas de ALEA y la creación, como reacción ante estas acciones inquisitoriales y con la intención de reivindicar la libertad y la independencia, es decir, la filosofía, de AGON. Grupo de Estudios Nietzscheanos. Con todo, la campaña de acoso y derribo contra Antonio Morillas y los nuevos miembros de AGON. Grupo de Estudios Nietzscheanos continuó de una manera todavía más enérgica, cuando, con la solicitud de AGON de una subvención al Departamento de Historia de la Filosofía para editar una revista, se produjeron toda una serie de acontecimientos que se recogieron en un documento con el título “Mit brennender Sorge”. Este texto, que denunciaba los atropellos padecidos por Antonio Morillas y de aquellos que le apoyaban, fue leído y presentado públicamente en una reunión del Departamento de Historia de la Filosofía, a la sazón dirigido por los Dres. Antonio Alegre y Miguel Candel, quienes tuvieron que aguantar literalmente rojos de vergüenza las denuncias públicas de su comportamiento intolerante y mafioso frente a AGON. La reacción de ALEA fue sin duda hostil a esta acción independiente de Antonio Morillas, pero ya para entonces tenía ésta la mirada puesta en la Universidad de Gerona, en donde varios profesores, uno de ellos alemán, pretendía eliminar, al menos académicamente, a Morillas. Asimismo, la Dirección de ALEA había perdido ya casi toda posibilidad de contar con apoyos en la Universidad de Barcelona: sólo los auspiciaban aquellos de orientación separatista y adeptos a Gerona como Francesc Pereña, quien ya había dado muestras de sus prioridades intelectuales cuando se quejó enérgicamente por el hecho de que los carteles de la presentación de la revista ALEA “no estaban en catalán” o Salvi Turró, quien, sin duda, constituía un caso singular en toda esta polémica suscitada en torno al artículo de Morillas. En efecto, Salvi Turró no sólo conocía bien a Antonio Morillas, con el cual había mantenido diversas conversaciones no sólo sobre Nietzsche, sino también sobre la famosa “Historikerstreit” habiéndose intercambiado en diversas ocasiones materiales en torno a la polémica. Conocedor, por tanto, de estas inquietudes intelectuales de Morillas y valorando como valoraba sus capacidades filosóficas, sin embargo Turró no tuvo la valentía necesaria para dar la cara por él cuando se produjo la acción de acoso y derribo a Morillas por parte de algunos profesores que, sin conocerlo, pretendían destruirlo dentro de la Universidad. Manteniéndose en un discreto margen de inacción y silencio servil, posteriormente, eso sí en su despacho a puerta cerrada y ya como Decano de la Facultad de Filosofía, el Dr. Turró confesó abiertamente que Morillas había sido el chivo expiatorio de un eterno conflicto en el Departamento de Historia de la Filosofía y que en ningún momento esta supuesta polémica tuvo nada que ver con su estudio que, “publicado en una revista de universidad hecha por estudiantes en pocos años caería en el más completo olvido”. Es decir, Antonio Morillas había sido usado por los miembros del Departamento de Historia de la Filosofía como cabeza de turco en sus miserables luchas internas por el poder en el Departamento. El ánimo de no dejarse arredrar por la miseria humana mostrada en toda su crueldad por gran parte de los profesores de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona fue lo que condujo a Antonio Morillas a continuar con más ímpetu todavía con sus seminarios (los cuales, por otro lado, no habían cesado en ningún momento de realizarse). Éstos pronto se llenaron de nuevos alumnos de los primeros cursos de carrera deseosos de ciencia e investigación
Como la política de la Facultad de Filosofía prohibía a los alumnos ofrecer seminarios o reunirse libremente en las aulas de la Facultad a no ser que se perteneciera a algún grupo político de la U.B., AGON no tuvo otro remedio que presentarse como asociación política de la Facultad, ganando pronto representación en los órganos de gobierno. De esta manera, con un local propio, pronto se constituyó de nuevo un grupo de personas que, junto con el seminario de Nietzsche, se reunían para hablar, por ejemplo, de la obra científica de Charles Darwin, de filosofía analítica o del escrito de Ernst Jünger El trabajador. Asimismo, se piensa por vez primer en la necesidad de crear una página web propia en la que se anuncien y se reflejen las distintas líneas de investigación que se estaban dando en aquel momento en AGON. Es en este período de crecimiento y consolidación de AGON como asociación cultural que defendía la libertad de investigación y la independencia de sus miembros que aparece por sorpresa un inesperado segundo número de la revista ALEA con la única intención de atacar el artículo de Antonio Morillas. En efecto, en este ejemplar, financiado en su práctica totalidad por la Universidad de Gerona, se publicaban tres artículos-respuesta bajo el título común de “Nolte, la intempestivitat o el revisionisme”, en los que se pretendían refutar académicamente el estudio de Morillas sobre la exposición que de Nietzsche hacía Ernst Nolte en su obra citada anteriormente Nietzsche y el Nietzscheanismo. Los autores de estos tres textos eran los siguientes: Josep Maria Terricabras, Jörg R. Zimmer y Francesc Xavier Bou. A pesar de estos intentos de desestabilizar a AGON, éste marchaba, no obstante, firme en su camino y, en un periodo de dos años, organizó dos grandes acontecimientos académicos. En primer lugar, se llevaron a cabo las “I Jornadas sobre Religión y Filosofía en la Historia del Pensamiento”, evento interdisciplinar e interuniversitario que reunió a profesores de distintas facultades de la Universidad de Barcelona y de otras universidades catalanas, así como también de Madrid y de Zaragoza. Sin apenas ayuda económica por parte de la Facultad de Filosofía, cuyo decano, el Dr. Salvi Turró negó cualquier tipo de colaboración, se consiguió durante los meses de febrero a mayo del 2002 invitar cada semana a un experto que impartiera una lección magistral acerca de las relaciones entre religión y filosofía no sólo a lo largo de la historia cristiana de Occidente, sino también en el mundo judío, musulmán e incluso chino. Profesores e investigadores de distintas tendencias filosóficas e ideológicas, pues, se dieron cita en estas primeras jornadas organizadas íntegramente por AGON, que demostró con ello la libertad, la amplitud de miras y, sobre todo, la independencia de carácter y de criterio que la ha definido y que la define todavía a día de hoy. Es en este contexto que hay que recordar, asimismo, la organización de la presentación que se hizo de la obra recién publicada del profesor Joaquín Lomba El Ebro: Puente de Europa. Pensamiento musulmán y judío, la cual tuvo lugar el 3 de marzo de 2002 en la Sala de Juntas de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona. Este evento contó con la participación del Dr. Agustín González (Presidente de la División I y Catedrático de Antropología de la U.B.), del Dr. Eudaldo Forment (Catedrático de Metafísica de la U.B.), del Dr. Miguel Ángel Granada (Catedrático de Filosofía del Renacimiento de la U.B.), del Dr. Miquel Forcada (Profesor de Filología árabe de la U.B.) y, por supuesto, del presidente de AGON, D. Antonio Morillas. Como consecuencia del éxito cosechado por AGON con este tipo de actividades, se creyó conveniente llevar a cabo posteriormente el denominado “Seminario de Religión y Cultura Cristiana” que tuvo lugar entre noviembre del 2002 y marzo del 2003. Con este seminario, AGON pretendía llenar el escandaloso hueco existente en la carrera de Filosofía, en la que se negaba y se obviaba la enorme influencia que el cristianismo tenía en la formación y conformación del pensamiento filosófico en Occidente desde la introducción en territorio europeo de la religión fundada por Jesús de Nazareth. De esta manera y de nuevo con la oposición frontal y el boicot de gran parte de la Facultad de Filosofía que utilizaba a los alumnos “rebeldes” para arrancar carteles y difundir rumores de mal gusto sobre los miembros de AGON, se invitó en este Seminario de Cultura Cristiana a diversos especialistas en la Biblia y en la historia del Cristianismo, entre ellos, profesores de gran prestigio de la Facultad de Teología de Cataluña. El éxito y el resultado de este seminario fue tal que incluso se pensó en la posibilidad de llevar a cabo otros similares, mas por motivos internos de AGON éstos quedaron en suspenso. En efecto, a partir del 2003, AGON padecería de nuevo una serie de cambios internos en lo que a sus miembros se refiere y que se reflejaría posteriormente en un nuevo cambio de nombre (a partir de ahora la asociación se denominaría AGON. Grupo de Estudios Filosóficos) y en una nueva reestructuración de las actividades que se llevarían a cabo a partir de entonces. Asimismo, es en este contexto en el cual el “nietzscheano” de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona, el profesor Andrés Sánchez Pascual, en complicidad con el decano de la Facultad de Filosofía, el Dr. Salvi Turró, decide acabar definitivamente con la presencia de AGON en la Facultad arrebatándoles su sede social argumentando que necesitaba ese espacio para realizar una serie de seminarios, los cuales, sin embargo, jamás se llegaron a celebrar. Expulsados literalmente de la Facultad y consagrándose el triunfo de la mediocridad que actualmente reina en la decrépita Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona, AGON, lejos de arredrarse, afronta este hecho como una “liberación” y se concentra a partir de entonces en toda una serie de actividades que pretenden ir más allá de los estrechos muros de la Facultad de Filosofía y de la Universidad en su conjunto. Así, entre los eventos de carácter científico que se llevaron a cabo a partir de entonces por parte de AGON, cabe resaltar, en primer lugar, la serie de conferencias que, en distintos centros culturales como bibliotecas populares, se impartieron sobre F. Nietzsche, F. Dostoievski o Ll. Villalonga. Asimismo, en el año 2003 se consigue sacar a la luz la primera publicación de carácter propio dentro de la serie “Cuadernos AGON” y que inauguraría Jordi Morillas con su obra La cosmovisió aristocràtica de Llorenç Villalonga, mientras que en el 2004 aparece, como resultado de los seminarios sobre Nietzsche impartidos durante años, la primera edición científica de Antonio Morillas quien, con la ayuda de Marc Jiménez como traductor, editó la pionera versión en catalán de L’Anticrist de Friedrich Nietzsche. Su presentación oficial en la Universidad de Barcelona se celebró el 9 de noviembre de 2004 en el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía con la participación de los profesores Miguel Morey y Antoni Martí Monterde. Asimismo, es digno de mención la colaboración en la organización por parte de AGON del primer congreso dedicado a F. Dostoievski en España auspiciado por la sección española de la International Dostoevsky Society y que se celebró durante los días 6 y 8 de septiembre de 2006 con el título “Religión y Filosofía en la vida y en la obra de F. Dostoievski”. En este evento académico de carácter internacional participaron tanto especialistas españoles, como también rusos, polacos, letones, entre otras nacionalidades europeas teniendo lugar las sesiones en el denominado “Pati Manning” de Barcelona. Mención aparte merecen las dos “Jornadas de Filosofía China: Pensamiento, mito y religión” coordinadas en su totalidad por César Guarde, miembro y webmaster de AGON. Las primeras jornadas tuvieron lugar los días 8 a 24 de mayo de 2007, constituyendo en su totalidad un ciclo de seis seminarios introductorios a la filosofía china a cargo de su organizador, con los que se pretendía llenar el hueco existente en el ámbito de los estudios orientales en el mundo académico español. Ya en el curso académico siguiente, durante los días 24 a 30 de abril de 2008 y en colaboración con el Daoist Studies y The Buddha’s Light International Association, se celebraron las segundas jornadas con ponencias de diversos especialistas en filosofía china tanto nacionales como también franceses o chinos. En esta ocasión, en lugar de realizar una aproximación general y diacrónica a la filosofía china, se pretendió profundizar en aspectos tan puntuales como dispares del pensamiento oriental, desde el confucianismo clásico chino al budismo indio, la filosofía comparativa, la medicina china o figuras tan insignes como el filósofo neo–confuciano Wang Yangming. En la actualidad, AGON se concentra principalmente en su página web, en la que se pueden leer las aportaciones científicas que sus diversos miembros van realizando, ya sea mediante reseñas de libros, ya sea mediante estudios o reflexiones críticas sobre la actualidad política y cultural. Asimismo, conviene señalar que en breve se anunciará la creación de una revista de carácter filosófico, en la que se pretenderá dar expresión no sólo a los resultados de las investigaciones que los diversos miembros de la organización llevan a cabo, sino también a las de otros posibles colaboradores.