30/08/2026
Muchas personas tienen la costumbre de rememorar sufrimientos pasados y cosas que salieron mal en su vida; repasan estos sucesos una y otra vez en su mente, los recuerdan constantemente y piensan en lo que otros han dicho sobre ellas. Debemos comprender que estas circunstancias no se limitan a la vida actual, sino que hemos experimentado situaciones negativas similares a lo largo de incontables vidas pasadas. No son más que manifestaciones de karma negativo. Ya han pasado y no hay nada que se pueda hacer para cambiarlas.
En cuanto a los pensamientos sobre el futuro, muchas personas se ocupan de planificar mentalmente lo que harán. En lugar de dejarnos llevar por este tipo de pensamientos, debemos reconocer que el futuro no es más que la maduración de nuestro karma, mérito, etcétera. Nosotros mismos no tenemos un gran poder para influir en las circunstancias futuras. También deberíamos dejar atrás esta clase de pensamientos.
Experimentaremos momentos en los que no surgen pensamientos en la mente. En esos instantes, no debemos aferrarnos a esa ausencia de pensamientos, sino simplemente permanecer en ese estado. Incluso en ese estado de permanencia en calma, empezarán a surgir otros pensamientos. Surgirán de manera natural; no son algo que deba reprimirse. Sin embargo, al mismo tiempo, debemos reconocerlos en el preciso momento en que aparecen.
Nuestra tendencia habitual es sentirnos atraídos por un pensamiento en cuanto este surge. Nos aferramos a él, nos apegamos a él. Entonces, ese pensamiento da lugar a otro, y a otro, y a otro más. En la práctica de la meditación en la calma mental, debemos descansar en la naturaleza de la mente; pero cuando surjan pensamientos, no debemos retenerlos ni involucrarnos con ellos, sino simplemente dejarlos por completo. Al hacer esto una y otra vez a lo largo del tiempo, disminuirán los pensamientos que hacen vacilar nuestra mente. Alcanzaremos cierto grado de estabilidad en nuestra práctica de la permanencia en calma.
- Garchen Rinpoche