22/10/2024
Isla Holbox, Quintana Roo ❤️
Cuando estas puertas se abren, se abre también el corazón.
Y cuando se abre el corazón y se da el reconocimiento de que todo está bien, sólo hay esto. Nada falta ni sobra.
Ra abre su tienda de joyería y arte reciclado, coloca las mesas y va armándolo todo con cariño, poniendo atención a cada detalle. Mientras tanto, Jhan cuida a A. y LV. que se mueven libremente y juegan por la calle.
El viernes por la tarde llegamos a la calle y vimos la tienda de Ra y Jhan. Nos quedamos horas conversando allí y no vimos ninguna tienda más.
Y qué bonito fue empezar a hablar de su arte reciclado y compartir también sobre lactancia, partos, crianza, maternidad, salud, viajes y mucho más.
Quién nos hubiera dicho que en una isla remota, a más de 18 horas de distancia de nuestro hogar y después de haber tomado un taxi, un avión, otro taxi, un ferry y otro taxi el día anterior, descubriríamos en ese momento una familia amiga.
Sus dos hijas se pusieron a jugar con las nuestras, dejándose llevar por ese impulso natural de conexión que no entiende de vergüenza ni creencias. Nosotros hablábamos y ellas corrían, saltaban y reían.
Al día siguiente nos vimos por la mañana y por la tarde y ayer fuimos a ver el atardecer en la playa, junto con P. y su mamá. Compartimos cacao y pan dulce. Nos tomamos unas fotos y las niñas jugaron en la arena. Ellas se mojaron y se mojó toda la ropa de recambio, se llenaron de arena y lodo.
Nos llevamos collares, pulseras, anillos y otros recuerdos. Joyería reciclada, con beneficios para la salud en vez de tóxicos, y creada con mucho amor y puro arte.
Esta mañana me he ido de la isla triste, me hubiera gustado tener más tiempo para compartir nuestra vida con esta familia y más gente que hemos conocido.
Me he ido dejando un pedacito de mí, esperando poder volver pronto a la isla.
De Holbox me llevo abrazasueños en vez de atrapasueños ❤️
Esta noche es la última en México, mañana iniciaremos el viaje de vuelta a Barcelona.
Gracias a todos y todas 🙏🏼🇲🇽