Personas Mayores aprendiendo a lo largo de la vida a partir de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en un programa de aprendizaje a lo largo de la vida. Igual que en épocas pasadas, también en el inicio de nuestro siglo XXI, se presentan nuevas exigencias de cambio en la intervención educativa, que se originan, en particular, en diferentes grupos de edad. Hombres y mujeres mayores de 55 años anhelan ampliar sus conocimientos para poder participar de una manera más activa y completa en el cambiante mundo que nos toca vivir y, además, quieren seguir relacionándose más activamente en el medio donde viven durante sus años de madurez. Vivimos auténticas revoluciones en nuestro siglo XXI, una de ellas, la más cercana, la que conocemos por los datos demográficos, será el envejecimiento de nuestra población y por defecto la longevidad y el cambio en la estructura de las edades. En estas nuevas condiciones demográficas los vínculos familiares tienen una duración sin precedentes y permiten varias décadas de vida compartidas entre hermanos, padres e hijos, e inclusive entre abuelos y nietos. Este nuevo papel de los mayores, de cubrir no tan sólo sus necesidades, sino que también pueden ayudar al resto de generaciones –a partir de la transmisión de la educación y de la cultura- es nuevo por primera vez en nuestra historia socioeducativa y esta nueva situación los configura como un segmento de población a tener muy presentes en los procesos de enseñanza-aprendizaje futuros y por defecto, serán una parte activa de esta nueva realidad intra e intergeneracional.