23/04/2022
Hola, soy Bibiana 👋
Desde que nacieron mis hijos les leo cada día un ratito. Esos ratos de lectura que pasamos juntos se encuentran, sin duda, entre los mejores momentos que hemos compartido hasta hoy. No soy muy de tirarme a jugar con ellos al suelo, ni de correr detrás de una pelota, pero siempre estoy dispuesta a abrir un libro y leerles.
Como tantas otras cosas, esto es algo que aprendí de mi hermana. Recuerdo perfectamente el día que decidí que esto formaría parte de nuestra vida familiar, más allá de los cuentos de buenas noches que leemos los padres mientras nuestros hijos son pequeños. Estábamos pasando unos días en el campo. Mis niños eran aún eran muy pequeños y ya estaban durmiendo. Habíamos cenado y estábamos en el salón con la chimenea encendida. Mis sobrinos debían de tener 6 y 8 años y andaban por ahí revoloteando. Tras un rato de conversación, Paula sacó el libro de Las Brujas de Roald Dahl y empezó a leer en voz alta. Fue turnándose con su marido, capítulo a capítulo. Iban más o menos por la mitad del libro, pero Pablo y yo no tardamos ni media página en quedar hipnotizados con la historia. Disfrutamos tanto como los niños y nos sentimos afortunados de participar en ese momento íntimo de lectura en familia, sintiéndonos un poquito como dos intrusos. Los dos decidimos que era algo que queríamos repetir con nuestros hijos...
Hola, soy Sílvia 👋
Bibiana es como la hermana que no tengo en Barcelona, lo compartimos todo. (Sigue en comentarios)