13/11/2025
𝗘𝗹 𝗱𝗼𝗹𝗼𝗿 𝗲𝘀 𝗶𝗻𝗲𝘃𝗶𝘁𝗮𝗯𝗹𝗲. 𝗘𝗹 𝘀𝘂𝗳𝗿𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗲𝘀 𝗼𝗽𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹.
Hace unos días trabajaba con un futbolista al que “le dolía demasiado”. No por el golpe, sino por lo que venía después.
La secuencia era siempre la misma
choque
gesto de rabia
mirada perdida
y su mente fuera del partido.
El dolor era físico. El sufrimiento se lo fabricaba él.
Se contaba historias.
Se desconectaba.
Perdía concentración.
En una conversación privada fui directo. Le mostré las consecuencias: desconexión, pérdida de foco, caída de rendimiento y, lo más serio, desconfianza del entrenador, dudas del staff y distancia de sus compañeros.
La solución ha sido un plan de trabajo claro: toma de conciencia, aceptación del dolor y reducción drástica de los tiempos de sufrimiento con herramientas sencillas y prácticas.
Porque su objetivo no es evitar el dolor
es ser mejor jugador, rendir más y sumar al equipo.
El dolor te toca. El sufrimiento te secuestra.
¿Tú dónde te enfocas, en el dolor o en la siguiente acción?