23/07/2021
¿por qué no podemos fabricar chips a mogollón?
Para empezar, hay que saber que para construir una factoría que fabrique chips electrónicos se requieren años (según estimaciones, un mínimo de tres) e inversiones milllonarias, a la vez que formar a cantidad de personal superespecializado. Además, una fábrica de este tipo requiere estar a la última en cada momento, tecnológicamente hablando, no estarlo, puede convertirla en obsoleta, llevando a la misma a la ruina.
El desarrollo de un chip lleva generalmente más de tres o cuatro meses e involucra superfábricas dotadas con máquinas cuyo coste es de varias decenas de millones de euros. Fábricas que deben funcionan 24 horas los siete días de la semana. Por poner un ejemplo, Europa y Estados Unidos tienen en mente construir alguna con un coste superior a los 22.000 millones de dólares.
El objetivo de estas fábricas es transformar el óxido de silicio (material con el que se fabrican los chips) en unas obleas que contienen matrices con miles de millones de pequeños transistores, que posteriormente formarán los chips que se montarán en un teléfono, ordenador, automóvil, reloj o televisor
Otro problema añadido a la fabricación del propio chip, es que este se ha de implementar en salas extremadamente limpias, exactamente 10.000 veces más limpia que un quirófano.
El primer microprocesador data de 1971 y tenia 2300 transistores. Actualmente el mayor fabricante a nivel mundial es la Taiwanesa TSMC, la cual esta desarrollando chips con 92 mil millones de transistores. Esto es algo asombroso, teniendo en cuenta que estos son del tamaño de 5nm (un cabello humano tiene 100.000 nanómetros de ancho).
Como veis el reto tecnológico es de primer nivel y en la actualidad Taiwan produce el 60% de los chips, y eso que este país es del tamaño de Aragón. El resto de los chips se fabrican fundamentalmente en Corea del Sur. El problema está en que cualquier inconveniente en estos países, ya sea por una pandemia como la actual, la falta de agua (el proceso industrial requiere una cantidad inmensa de agua superpurificada), un desastre natural o cualquier conflicto interno puede suponer un retraso en la evolución tecnológica a nivel mundial.