28/08/2026
Hay una frase que llevo muchísimo tiempo repitiéndome y que probablemente las personas que me conocen bien me hayan escuchado decir cientos de veces: todo va a salir bien.
Y lo curioso es que no la digo porque piense que todo vaya a suceder exactamente como yo quiero, porque la vida ya se ha encargado unas cuantas veces de demostrarme que no funciona así. La digo porque con el tiempo se ha convertido en una de esas creencias que me ayudan a afrontar las cosas de otra manera.
Cuando aparece un problema, cuando tengo que tomar una decisión importante o cuando simplemente estoy atravesando uno de esos momentos en los que no sabes muy bien qué va a pasar, intento recordarme que, de una forma u otra, todo va a salir bien.
A veces saldrá como esperaba y otras veces no tendrá absolutamente nada que ver con lo que había imaginado. Habrá cosas que perderé, decisiones en las que me equivocaré y situaciones que seguramente me habría gustado no vivir, pero incluso de muchas de esas cosas que en su momento pensé que eran un desastre han terminado saliendo aprendizajes, personas, oportunidades o caminos que entonces era incapaz de ver.
Por eso para mí decir “todo va a salir bien” no es negar la realidad ni pensar que por repetir una frase los problemas desaparecen. Es elegir desde qué lugar quiero enfrentarme a ellos.
Porque si no sé lo que va a ocurrir mañana, ¿por qué voy a dar por hecho que va a salir mal?
Prefiero confiar y...., pase lo que pase, sé que encontraré la manera.
"Todo va a salir bien."
- Jorge Blanco Estañ -