12/08/2026
He escrito este pequeño cuento para contar en lenguaje de niños algo sobre el eclipse. Cuidar la cantidad y la forma de la información que los niños reciben es también cuidar. Para la infancia y sus familias con amor.
Sandra.
Eclipse
por: Sandra Chandía
Una tarde de verano estaba el sol sentado mirando por su ventana de sol.
Le encantaba mirar a las gaviotas que tan alto vuelan en los días de calor y también le gustaba colarse por las pequeñas ventanitas de los castillos de arena que los niños solían hacer en las tardes de paya.
De pronto le llamo la luna, querido sol, querido sol ¿me dejas mirar por tu ventanita? El sol le dijo: ¿pero que dices? Tu puedes mirar por tu ventana de luna, ver la luz de las luciérnagas, los faros radiantes que avisan a todos los barcos de su ruta y puedes mirar cuando los niños están soñando.
Si es verdad dijo la luna, pero solo por hoy me gustaría ver a las gaviotas y a los niños tomando helado.
El sol con su luminoso corazón, pensó que era una gran idea permitir a luna luna, solo una vez, mirar por su ventana.
Entonces dijo: sube hasta aquí y ponte delante de mi, para que puedas ver todas las cosas bellas que se ven desde mi ventana.
Y así fue como poco a poco la luna se fue asomando a la ventana del sol. El sol sonreía al ver a la luna tan contenta.
Cuando la luna vio todo ese paisaje maravillosos, animales y flores, montañas y mares, y las pequeñas casas de todos los niños, se alegro tanto que parecía que de ella salían arcoíris.
Es hora de volver a mi casa dijo la luna, gracias sol por dejarme tu ventana. Me vuelvo a mi casa sonriendo y rodando, que ya es tiempo de avisar a los niños que es hora de dormir.
Buenas noches Sol, nos vemos al amanecer.