31/05/2023
⚠️¡C͏u͏i͏d͏a͏d͏o͏ c͏o͏n͏ l͏o͏s͏ a͏g͏u͏j͏e͏r͏o͏s͏ n͏e͏g͏r͏o͏s͏!⚠️
Sientes que terminas los días y las semanas sin energía, haciendo un millón de cosas y con la sensación de no haber hecho nada.
Sin tiempo de calidad para parar, respirar, pensar y encargarte de lo importante, de eso donde realmente aportas a la organización y das valor como líder… si es así, seguramente has caído en uno de esos agujeros negros del día a día 🕳️
La buena noticia es que, aunque tienen mucha fuerza de atracción y en ocasiones parece imposible salir, hay escapatoria. Sí se puede liderar desde otro lado y conseguir que los equipos vayan en la dirección que queremos.
Liderar sin tener que estar empujando y cargando nosotros todo el peso.
Como líder es importante trabajar con el equipo mano a mano para que todos entendamos para qué hacemos lo que hacemos, qué es lo que realmente nos importa cuidar y con qué estamos realmente comprometidos… qué es eso que nos llena energía y nos empuja a ir a la acción.
Diseñar y aplicar una anatomía de la acción clara es clave para que la organización comience a tener resultados de valor sin un desgaste energético tan alto como el que muchas veces tenemos.
De otra forma, ese frenético e infinito agujero negro de acción-resultado-acción-resultado te atrapará a ti y a todo el equipo borrando de un plumazo el sentido del trabajo que hacemos y drenando las energías, la iniciativa, la creatividad y el compromiso real con el proyecto.
¡Es tu responsabilidad como líder evitar que esto ocurra! 💪🏻