05/05/2026
Mientras parte del alumnado disfrutaba de una actividad tan mágica como la del Aula del Cielo, no podemos dejar de mirar con especial cariño y admiración a nuestros niños y niñas de cuarto de primaria, a nuestros valientes de 4º.
Ellos se han quedado en el colegio afrontando un reto diferente: la evaluación de diagnóstico. Y lo han hecho con una responsabilidad que nos conmueve profundamente. A pesar de su corta edad, han vivido este momento con nervios, con cierta inquietud e incluso con un puntito de angustia que, como docentes y familias, hemos intentado suavizar en todo momento.
Pero hay algo que nos emociona especialmente: su compromiso. Han querido hacerlo bien, dar lo mejor de sí mismos, responder como esos pequeños “profesionales” en los que, poco a poco, se están convirtiendo. Y eso, sin duda, nos llena de orgullo.
Nos produce una enorme ternura ver cómo, siendo aún tan pequeños, se enfrentan a estos desafíos con tanta seriedad y dedicación. Sabemos que no ha sido fácil, y también sabemos que hoy se han perdido una experiencia muy ilusionante. Pero han estado a la altura, han demostrado su esfuerzo y sus ganas de superarse.
Para nosotros, ya son campeones. Porque más allá de cualquier resultado, lo verdaderamente importante es la actitud, el esfuerzo y el corazón que han puesto en este día.
Estamos convencidos de que lo han hecho lo mejor que han sabido, y eso es, sencillamente, lo más valioso. Y mañana, en la prueba de Matemáticas, lo volverán a demostrar.
Ánimo, chicos y chicas ☺️
Gracias por enseñarnos tanto ❤️