24/08/2020
Hay veces que la lactancia duele. Un dolor agudo, como un pinchazo o un calambre que atraviesa el pecho durante la toma o tras la misma. Un dolor que a veces se va hasta la espalda.
Las mastitis subagudas son un tipo de mastitis que están ampliamente descritas en veterinaria. En las vacas productoras de leche cuando de repente bajan su producción.
Hace unos años, este término se empezó a acuñar en España tras algunos estudios no perfectamente diseñados, pero que por fin daban nombre a este dolor insufrible y para que muchas mujeres no veían solución.
Hoy en día, entre los profesionales de la lactancia hay dos corrientes, los que 'creen' en la 'virgen' de las mastitis subagudas, y los que no 'creen', porque no hay suficiente evidencia científica.
En mi caso, yo creo que lo que mis ojos ven, sobre todo en temas en los que por desgracia hacen falta muchísimos estudios que no se hacen porque la lactancia en humanas es algo que interesa a muy poc@s investigadores. En mi consulta he visto a mujeres a las que he corregido postura, he cortado el frenillo al bebé y todo esto ha servido para mejorar pero no lo suficiente. Hemos hecho cultivo, o hemos tratado con probióticos o antibiótico dirigido por antibiograma y han mejorado. Yo sí creo en las mastitis subagudas.
Pero ojo, no todo es mastitis subaguda. Corremos el riesgo de encasillar cualquier dolor mamario en este término. Por supuesto eso no debemos hacerlo. Lo primero es lo primero y lo primero es POSTURA.
Ahora bien, si con cambios posturales no mejora, tal y como indica la guía clínica de lactancia del ministerio de sanidad, puede que sea este tipo de mastitis.
Para los que sean de 'mi religión', he creado esta infografía. Espero que os sea útil. Infografía creada sin ningún tipo de conlficto de intereses y basada en la guía anterior y en la guía PRIOAM del Hospital Universitario Virgen del Rocío.