16/03/2023
Alumnos y profesores de CEP participaron el pasado domingo en la ruta cultural de la escuela concertada. Nuestr@s alumn@s hicieron de guías turísticos explicando la Capilla de San Ildefonso de Alcalá de Henares, a quienes se pasaron por allí durante la jornada.
Os dejamos algunos datos que se llevaron los visitantes, de la mano de nuestro alumnado:
«Bienvenido/a/os/as a la Capilla de San Ildefonso, santo al que fue dedicada esta capilla.
Encima del arco de la entrada se puede ver un bajorrelieve con la imposición de la casulla a San Ildefonso.
El arquitecto de esta capilla, por encargo del cardenal Cisneros, se llamaba Pedro Gumiel. De él ha tomado el nombre la calle. La construcción duró unos 20 años.
La Capilla está al lado de la universidad y le servía en su día como iglesia. Su fachada es de estilo austero y tiene un campanario de tres campanas (es lo que se llama espadaña). Lo ocupan nidos de cigüeñas que son una estampa típica de Alcalá con otros muchos nidos en torres por el centro antiguo de Alcalá. Actualmente vemos cigüeñas todo el año, porque muchas ya no migran en invierno.
Lo más destacado del interior de la capilla son su impresionante artesonado de estilo mudéjar y el grandioso sepulcro del Cardenal Cisneros, fundador de la Universidad de Alcalá, construido en mármol de Carrara. Alrededor tenía una hermosa reja con relieves sobre la vida del Cardenal.
La gran curiosidad es que los restos del Cardenal Cisneros no están enterrados allí ahora, ya que durante la Guerra Civil la Capilla sufrió bastantes desperfectos por lo que el sepulcro, junto con la reja, fueron trasladados, y al terminar la guerra el sepulcro fue devuelto a la Capilla. Sin embargo, los restos de Cisneros fueron llevados a la Catedral Magistral en Alcalá, y allí es donde continúan.
La Capilla de San Ildefonso contó en su día con ocho capillas menores en los dos laterales, en las que se enterraron a numerosos y prestigiosos personajes relacionados con la Universidad, como su propio arquitecto, Pedro Gumiel, el gramático Antonio de Nebrija y Francisco Vallés, el célebre médico de Felipe II.
Alcalá tiene un hospital con su nombre: El Vallés.
Durante la desamortización de Mendizábal en 1836, por la que se subastaran todos los bienes de la Iglesia, la capilla fue comprada por el Conde de Quinto que hizo un auténtico expolio de sus objetos artísticos, entre otros las 3 campanas. Estas tenían interés histórico porque habían sido hechas con el bronce fundido de los cañones de la batalla de Oran, ganada en 1509 y traídas a Alcalá por el cardenal Cisneros.
Los expolios provocaron tal escándalo en la ciudad que se formó la Sociedad de Condueños, constituida por un grupo de vecinos alcalaínos que unió sus fuerzas y dinero para comprar la Capilla de San Ildefonso y otros inmuebles, salvando muchos de los edificios, que de esta manera han llegado a nuestros días.
En la actualidad, tras la magnífica restauración, la capilla forma parte del Rectorado de la Universidad de Alcalá de Henares. La belleza artística del templo hace que sea un marco ideal para bodas, privilegio que sólo disfrutan los antiguos universitarios.»