28/12/2023
Hace un par de semanas en un taller de educación sexual para personas autistas, un chico comentó esta frase.
Me hizo mucha gracia y además me pareció bastante acertada.
Aunque parezca un poco burra o incluso machista yo la interpreto de otra manera. A mí me da la sensación que habla de la espera, del respeto y de la escucha al cuerpo.
A veces, forzamos al cuerpo a hacer "cosas" o a que vaya según qué ritmos que quiere/desea la mente.
Pero el cuerpo lleva sus procesos y es pura VERDAD. De nada vale forzarlo o apresurarlo. Lo podemos hacer pero no nos va a salir bien la jugada, nos llevaremos una mala experiencia.
A veces tenemos deseo y otras no, y no pasa nada. Pero la mente no siempre lo permite.
A veces, nos excita unas prácticas y otras no, y no pasa nada. Pero la mente no siempre lo entiende.
A veces, nos excitamos rápido y otras más lento, y no pasa nada. Pero la mente no siempre tiene paciencia.
Muchas veces es un NO al encuentro s3x.ual y otras es un NO a esa práctica, y no pasa nada. Pero la mente lo vive como la mayor catástrofe mundial y nos conecta con el rechazo.
👂🏻Escuchemos al cuerpo,
🗣️❓preguntémonos cómo estamos y qué nos apetece, 💃🏻entendamos que el chichi no siempre está para farolillos pero la fiesta puede continuar.