15/10/2026
Cuando sobrepensamos, nuestra cabeza no suele inventar veinte finales posibles. Se engancha, casi siempre, al peor 😮💨
“¿Y si sale mal?”
“¿Y si digo algo que no toca?”
“¿Y si no puedo con esto?”
El problema es que, después de darle tantas vueltas, ese escenario acaba pareciendo mucho más probable de lo que realmente es.
No se trata de obligarte a pensar en positivo ni de convencerte de que todo va a salir perfecto. Se trata de no darle al miedo todo el espacio.
Si tu mente va a imaginar lo que todavía no ha pasado, haz sitio también para otras posibilidades: que salga bien, que sepas reaccionar, que recibas ayuda, que aprendas algo o que incluso termine siendo más fácil de lo que pensabas 💛
Porque anticipar lo peor no te prepara siempre mejor. Muchas veces solo consigue que empieces a sufrir antes de tiempo.
👉🏼 La próxima vez que aparezca un “¿y si sale mal?”, prueba a añadir: “¿y si sale bien?”