10/09/2026
Los panecillos milagrosos
A San Nicolás de Tolentino también le tocó soportar dolores y situaciones muy duras. El fraile padeció por varios años de fuertes dolores de estómago, y por algunos períodos su salud se quebró completamente. Un día, estando muy enfermo, se le apareció la Virgen María y le dio ciertas instrucciones, con las que al final se obraría un milagro. La Madre de Dios le dijo que se hiciera de un trozo de pan, lo mojara en agua y se lo comiera, y que si lo hacía obedientemente, ella curaría sus dolencias -existe otra versión del relato que señala que fue la misma Virgen quien le dio de comer trocitos de pan-.
Así, Dios curó a San Nicolás gracias a la intervención de la Virgen. A partir de estas experiencias, el santo empezó a bendecir trozos de pan y dárselos a los enfermos. A través de este sencillo gesto, muchos quedaron curados. Como recuerdo de aquellos milagros, el día de la festividad de San Nicolás se preparan los “panecillos de San Nicolás” los cuales son compartidos entre los devotos