08/11/2017
Últimamente, estoy leyendo un libro muy interesante, sobre Programación Neurolinguistica, que escribió Robert Dilts. En él habla de muchos asuntos interesantes para los que, como yo, estamos enamorados de la PNL. Uno de ellos es la percepción espacio-temporal. Esto me ha hecho reflexionar acerca de la percepción que nosotros, tenemos del tiempo y el espacio. Además me está haciendo pensar mucho sobre una teoría que estoy empezando a estructurar. Lo llamo el momento escalón. Cuando nos encontramos con compañeros de camino en esta vida, sea en cursos, en trabajos, en ocio, en cualquier aspecto de nuestra vida, por inercia de nuestro cerebro, pensamos que esas personas van en nuestra misma dirección en la escalera de nuestra vida. Automáticamente, pensamos que suben o bajan con nuestra misma intensidad y con nuestro mismo movimiento. En ese momento, es cuando leyendo a Dilts, me surgió la pregunta; ¿Que dirección, intensidad y velocidad lleva la gente que comparte mi escalón en el día de hoy en mi vida?
¿Por qué muchas veces nos desilusionamos cuando descubrimos que esa gente que creíamos a nuestro lado, va muy por delante o muy por detrás?. ¿Cuando nos damos cuenta de que no solo no estaban subiendo sino que nos los hemos encontrado en caída libre? Pero no nos resignamos a creer que esa sea la realidad. Lo bonito e interesante que es conocer a todas esas personas en nuestra escalera, pero lo curioso que es hacer ese silencio interior, observar e intentar descubrir el movimiento que nos rodea. Sin juicio, sin culpas. Aceptando desde nuestra calma y conocimiento, que esos compañeros de escalera tienen su vida y se mueven, tal y como ellos desean.
En ese momento, descubrimos y damos sentido a muchas de las interrogantes que nos provocan todas esas emociones que hasta ese momento no podíamos identificar. Simplemente no van ni en mi dirección ni a mi velocidad, ni con mi compañía, ni siquiera usan el mismo peldaño, simplemente, nos hemos cruzado, querido, saludado y sin darnos cuenta alejado o acercado. Cuando descubres ese momento, es cuando fácilmente, entendemos y aceptamos nuestra relación, sea cual sea.
Muchas gracias por haberos asomado a mi escalera, donde cada día es un paso nuevo, en un escalón mas interesante, mas bonito y mas placentero.