17/08/2026
Hace casi 11 años nuestros caminos se cruzaron y empezamos a emprender juntos.
Hace 7 años empezamos a crear Valydo, hablando a una cámara sin saber absolutamente nada de todo lo que vendría después.
Con miedo.
Con vergüenza.
Con dudas sobre si lo estábamos haciendo bien.
Y, sobre todo, con miedo a las críticas.
Hace poco descubrimos que incluso llegaron a crear un grupo en el pueblo para burlarse de nosotros.
Y sí, probablemente ese era uno de los mayores miedos que podía tener alguien que decide exponerse y construir una marca.
Aunque, siendo sincera, entiendo que se rieran.
Yo también me reiría de aquella versión. Incluso de la de ahora. 😂
Pero cuando decides acompañar a otras personas, llega un momento en el que entiendes que tú no eres el centro de la ecuación.
Que tienes que quitarte de en medio para que otras personas puedan ver que es posible vivir diferente.
Y cuando lo haces, pasan cosas.
Llegan clientes que confían en ti y están dispuestos a invertir en lo que sabes que vales.
Llegan mensajes de personas agradeciéndote haberlas acompañado a transformar algo importante de su vida.
Empiezas a sentir que lo que haces tiene sentido.
Que los lunes tienen sentido.
Que tus horas valen.
Que estás en propósito.
Todo porque un día decidiste empezar, incluso con miedo.
Hoy miro con ternura a esos dos jóvenes que decidieron apostar por una intuición y crear una escuela de negocios para ayudar a otros profesionales a vivir bien de lo que hacen.
Y a ti que me estás leyendo, ojalá cada cierto tiempo puedas mirar atrás y sentir lo mismo que nosotros sentimos hoy.
Un poco de vergüenza por tu pasado…porque eso significa que has crecido y a la vez orgullo, por atreverte a hacerlo.