18/03/2020
YACHAY KAWSAY, SARAGURO - ECUADOR 🇪🇨
Un año va. Un año de decidir salir buscar eso que nos latía dentro. Un año de girar la tierra, de caminar, de sonreír, de aprender, de compartir e intercambiar. Un año de problematizar, un año de búsqueda, de encontrar no las respuestas pero sí, por lo menos, las preguntas.
Yachay Kawsay es un centro no escolarizado trilingüe e intercultural de autoaprendizajes, activación de las doce inteligencias humanas y la memoria celular que funciona en la Comunidad de Gunudel en Saraguro desde 2016.
Nació a partir de la intervención y el fin del proyecto educativo de la Unidad Educativa Experimental Activa Intercultural Trilingüe Inka Samana (2014). Basan sus prácticas en la experiencia de haber hecho educación no-directiva y autónoma durante 28 años.
Crecer y aprender con autosimía, libertad, respeto, responsabilidad, seguridad y afecto fortalece la autoestima y libera al estudiante de la tediosa necesidad de competir minuto a minuto para ser mejor que otrx, dándole la posibilidad de planificar sus avances y acercarse cada día a la mejor expresión de sí mismx, sus metas y sueños.
Inka Samana cobró visibilidad nacional e internacional al ser una de las experiencias incluidas en la película La Educación Prohibida (recomendamos ver). Es hoy la experiencia comunitaria y alternativa más documentada en el Ecuador.
Llegamos a este espacio educativo, que es llevado adelante por dos personas super importantes en el ámbito educativo a nivel internacional.
Poder conocer y compartir con María Gabriela Albuja Izurieta y a José María Vacacela Gualán, definitivamente es como jugar en primera. Es como jugar en las grandes ligas. Ella y él son dos personas que dedicaron y dedican su vida a la educación. Cuentan con altísima experiencia, habiendo sido parte del famoso Instituto Pestalozzi, intelectuales con ideales y convicciones puestas al servicio de la comunidad, constante capacitación nacional e internacional y un corazón tan grande que no les cabe en el cuerpo. Horas hablando sobre sus experiencias, sus aprendizajes, sus viajes, las dificultades que tuvo que enfrentar para conseguir sus sueños, sus ganas de seguir creando, de seguir construyendo espacios libres y autónomos, su convicción de tener las cosas claras y seguir sentipensando nuevos haceres en este sistema que más de una vez intentó frenarla, pero que por supuesto sólo sirvieron de motivación. Su sonrisa siempre, es que Gaby cuando habla lo hace desde el corazón y no se guarda nada. Su humildad la vuelve humana, pero quiénes supimos conocer su historia sabemos que es alguien a quien debemos escuchar seriamente. Su ejemplo es motivación para crear y recrear, de que es posible construir proyectos colectivos desde abajo, de calidad, humanitaria y colectiva.
Gracias Gaby y José, y a toda la comunidad que nos abrazó el tiempo que estuvimos respirando el hermoso aire de las sierras ecuatorianas.
Seguimos caminando ☺️