03/12/2020
El fue declarado un día como hoy, hace 28 años. Justo el mismo año que yo nací.
Y estoy segura que la vida me puso en este cuerpo que sale del cuadro de la normalidad, que rompe todos los diagnósticos, que no encaja en los estándares sociales, que es rebelde, disidente, y, además, es cuerpo de mujer; para sumar fuerza a ese "Nada sobre nosotros, sin nosotrxs".
Para sumar fuerza y cambiar la percepción que erróneamente nos han pintado sobre la discapacidad, esa palabra que asusta y da miedo, pero es más humana que cualquier otra.
Hoy más que nunca siento la responsabilidad de seguir alzando mi voz para que el mundo conozca y naturalice las diferencias. Porque ser diferente está bien y la inclusión, de la que tanto se habla, simplemente significa pertenecer.
Solo cuando comprendamos eso, habrán cambios reales.
Nací en este cuerpo que es parte de la otredad, con una voz que, alguna vez, dudó de su sentido de pertenencia, pero que ahora le pertenece a mi ser. Seguiremos haciendo relajo, porque necesitamos deconstruir para construir y des-aprender para re-aprender.