16/09/2026
📚 𝗣𝗜𝗦𝗔 𝟮𝟬𝟮𝟱 𝗻𝗼𝘀 𝗽𝗹𝗮𝗻𝘁𝗲𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗿𝗲𝗴𝘂𝗻𝘁𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝗱𝗲𝗿 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗱í𝘀𝘁𝗶𝗰𝗮𝘀: ¿𝘘𝘶é 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘮𝘰𝘴 𝘩𝘢𝘤𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘰𝘴 𝘫ó𝘷𝘦𝘯𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘳𝘦𝘯𝘥𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘭𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘦𝘦𝘯?
El 8 de septiembre de 2026, la OCDE publicó los resultados de PISA 2025. En Ecuador, 𝗦𝗢𝗟𝗢 𝗘𝗟 𝟯𝟴 % 𝗗𝗘 𝗟𝗢𝗦 𝗘𝗦𝗧𝗨𝗗𝗜𝗔𝗡𝗧𝗘𝗦 𝗔𝗟𝗖𝗔𝗡𝗭Ó 𝗘𝗟 𝗡𝗜𝗩𝗘𝗟 𝟮 𝗢 𝗦𝗨𝗣𝗘𝗥𝗜𝗢𝗥 𝗘𝗡 𝗟𝗘𝗖𝗧𝗨𝗥𝗔, mientras que el promedio de la OCDE fue del 69 %. El desempeño promedio de Ecuador en lectura fue de 385 puntos.
El dato merece nuestra atención, pero, sobre todo, merece una respuesta educativa.
PISA no evalúa simplemente si un estudiante sabe leer palabras. Evalúa su capacidad para 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶ó𝗻, identificar ideas principales, interpretar textos, reflexionar sobre su contenido y utilizar lo que lee para resolver situaciones de la vida real.
Por eso, 𝗲𝗹 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗳í𝗼 𝗱𝗲 𝟮𝟬𝟮𝟲 𝗻𝗼 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗿í𝗮 𝘀𝗲𝗿 𝗽𝗿𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮𝗿 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁𝘂𝗱𝗶𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 ú𝗻𝗶𝗰𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗿ó𝘅𝗶𝗺𝗮 𝗽𝗿𝘂𝗲𝗯𝗮. El desafío es fortalecer las capacidades que esa evaluación intenta medir porque son indispensables para la vida.
Necesitamos recuperar y fortalecer:
🔹 𝗟𝗮 𝗹𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗽𝗿𝗼𝗳𝘂𝗻𝗱𝗮, frente a una cultura de contenidos cada vez más breves y fragmentados.
🔹 𝗟𝗮 𝗮𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶ó𝗻 𝘀𝗼𝘀𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗮, necesaria para comprender textos complejos.
🔹 𝗟𝗮 𝗹𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗰𝗿í𝘁𝗶𝗰𝗮, para contrastar información y distinguir hechos, opiniones y argumentos.
🔹 𝗟𝗮 𝗮𝗿𝗴𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗰𝗶ó𝗻, para que los estudiantes no solo respondan, sino que puedan explicar por qué piensan lo que piensan.
🔹 𝗘𝗹 𝘂𝘀𝗼 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗰𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘁𝗲𝗰𝗻𝗼𝗹𝗼𝗴í𝗮, entendiendo que una pantalla puede ser una herramienta de aprendizaje, pero también una fuente de distracción cuando no existe un propósito pedagógico claro.
La propia OCDE advierte que la distracción asociada al uso de dispositivos digitales es un fenómeno relevante en los entornos educativos. Sin embargo, 𝗻𝗼 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗿𝗲𝗱𝘂𝗰𝗶𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝘇𝗮𝗷𝗲 𝘀𝗼𝗹𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗮𝗻𝘁𝗮𝗹𝗹𝗮𝘀. La respuesta debe ser más profunda: enseñar a los estudiantes a dirigir su atención, evaluar información y utilizar la tecnología con propósito.
📖 𝗟𝗼𝘀 𝗿𝗲𝘀𝘂𝗹𝘁𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗣𝗜𝗦𝗔 𝟮𝟬𝟮𝟱 𝗻𝗼 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗿í𝗮𝗻 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗲𝗿𝘁𝗶𝗿𝘀𝗲 𝗲𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝘁𝗶𝗾𝘂𝗲𝘁𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁𝘂𝗱𝗶𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀.
Deberían convertirse en una oportunidad para preguntarnos qué debemos cambiar en nuestras aulas, en nuestras familias y en nuestra manera de entender la lectura.
Porque mejorar la comprensión lectora no es solamente mejorar un indicador educativo.
𝗘𝘀 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗿 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝗰𝗮𝗽𝗮𝗰𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗺𝘂𝗻𝗱𝗼, 𝗰𝘂𝗲𝘀𝘁𝗶𝗼𝗻𝗮𝗿𝗹𝗼, 𝗮𝗿𝗴𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿 𝘆 𝘁𝗼𝗺𝗮𝗿 𝗱𝗲𝗰𝗶𝘀𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗰𝗿𝗶𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼.
𝗘𝗹 𝟮𝟬𝟮𝟲 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗮ñ𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗿 𝗱𝗲𝗹 𝗱𝗶𝗮𝗴𝗻ó𝘀𝘁𝗶𝗰𝗼 𝗮 𝗹𝗮 𝗮𝗰𝗰𝗶ó𝗻.
📚 𝗟𝗲𝗲𝗿 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗱𝗲𝗰𝗼𝗱𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗿 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮𝘀; 𝗲𝘀 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗺𝘂𝗻𝗱𝗼.
𝗟𝗲𝗻𝗶𝗻 𝗧𝗶𝗻𝗴𝗼 𝗩𝗲𝗴𝗮 | 𝗣𝗲𝗱𝗮𝗴𝗼𝗴í𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗦𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗼