En Guayaquil, al fundarse el núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, su primer presidente Carlos Zevallos Menéndez pensó que las artes debían de promulgarse en todas sus manifestaciones, al ser de vital importancia para el desarrollo de un país. Es así como en Guayaquil se crea durante la década de los años cuarenta, la Escuela de Arte Dramático y la Escuela de Ballet del Núcleo; al igual que grupos de coro y de artes plásticas. Inge Bruckman de nacionalidad Alemana, desde finales de 1947 hasta 1949 en que dejó el cargo. A partir de julio de 1949 se contrata a Kity Sakilarides (Yugoslava) para dirigir la Escuela de Ballet donde con ella se presenta el primer clásico de repertorio en diciembre de 1950; en este lapso se da la primera promoción de bailarines quienes fueron los fundadores del comienzo de la época de Oro del Ballet. A partir de 1954 dirige la Escuela de Ballet Ileana Leonidoff de nacionalidad rusa quien en este lapso da a la escuela una estructura pedagógica en la enseñanza, dando como resultado el primer cuerpo de baile con su distribución artística de primera, segunda tercera y cuarta cuadrilla, corifeos, solistas y primeras bailarinas con este cuerpo de baile tan bien estructurado la ciudad pudo disfrutar de espectáculos con calidad internacional digno de ver y apreciar como el gran Ballet de Guayaquil. En marzo de 1962 dirige la Escuela de Ballet de forma provisional la bailarina Esperanza Cruz hasta 1963 y después se contrata a la maestra argentina Angélica Marini desde el año 1964 quien con el cuerpo técnico ya existente pudo lograr y continuar un mejor entrenamiento que quedo asentado para las siguientes generaciones. De 1970 a 1981 dirige la Escuela de Ballet el profesor Jorge Córdova quien tuvo su formación dancística gracias a una beca en el Teatro Colon en la ciudad de de Buenos Aires. De 1981 a 1989 dirige la Escuela de Ballet Douglas López quien luego de permanecer 10 años como primer bailarín en diferentes Teatros de Europa retorna al país y le es entregada la dirección, dando a la escuela en esta etapa una reestructuración en la calidad técnica de las clases de Danza impartida para el aprendizaje y formación de los alumnos. De 1989 a 1993 el bailarín Lucho Mueckay, con sus estudios y trabajos coreográficos de Danza contemporánea en México, le es encomendado la dirección, dio a la Escuela de Danza un nuevo y diferente rumbo de formación dancística, por lo que la Escuela de Ballet se convierte en la primera Escuela de Danza Contemporánea de donde surgen los primeros bailarines en esta manifestación en Guayaquil. En 1994 la Escuela de Danza pasa a formar parte del proyecto de ser un ente descentralizado y vino a ser dirigida por un productor de teatro, encargando la parte de danza al bailarín Fausto Arroyo quien tuvo su formación tanto en la ciudad de Quito en el Ballet Ecuatoriano de Cámara como en el Ballet de Cuba. A partir de junio de 1996 y hasta la actualidad dirige la Unidad de Danza la bailarina y maestra de danza clásica y contemporánea Yelena Marich Alvear con estudios en Ecuador México y EEUU y con maestros Cubanos en pedagogía para técnica clásica. Yelena Marich reestructura la Unidad de Danza desde sus bases, amplia la formación de los bailarines estudiantes mediante la enseñanza de danza clásica contemporánea y folclórica, por lo que en la actualidad los bailarines después de 10 años de estudio egresan con el conocimiento y el titulo de estos tres géneros dancísticos aprendidos. En el año 2011 la Unidad llamada en ese entonces Escuela de Ballet Ileana Leonidoff, pasa a llamarse Escuela de Ballet Esperanza Cruz en honor a una de las maestras fundadoras, y en el año 2013 desde la reestructuración cultural en el país, se llama actualmente Unidad de Danza Esperanza Cruz.