19/09/2026
✝️ Reflexión del Evangelio diario
Meditación para el corazón ❤️
Sábado. XXIV Semana del Tiempo Ordinario. La Liturgia de la Palabra nos invita a meditar el Evangelio según san Lucas 8,4-15. Meditemos con la ayuda del Espíritu Santo.
🙋🏻♂️ Hermanos, hoy Jesús nos hace una pregunta que puede incomodarnos:b¿QUÉ TIPO DE TIERRA ES HOY MI CORAZÓN?
Jesús cuenta la parábola del sembrador. Una misma semilla cae en cuatro lugares diferentes: en el camino, en terreno pedregoso, entre espinos y en tierra buena.
Y lo maravilloso es que Jesús mismo nos explica qué significa.
👉🏻 La semilla es la Palabra de Dios.
👉🏻 La que cae en el camino representa a quienes escuchan la Palabra, pero no permiten que entre realmente en su corazón.
👉🏻 La que cae entre piedras representa a quienes reciben la Palabra con alegría, pero no tienen raíces. Creen durante un tiempo, pero cuando llega la prueba, abandonan.
👉🏻 La que cae entre espinos representa a quienes escuchan, pero permiten que las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida ahoguen la Palabra, de manera que no llega a madurar.
👉🏻 Y finalmente está la tierra buena: Son aquellos que escuchan la Palabra con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia (Lc 8,11-15).
🙋🏻♂️ Entonces volvamos a la pregunta: ¿Qué tipo de tierra soy yo?
👉🏻 Porque quizá algunas veces he sido camino. He escuchado la Palabra, pero no la he dejado entrar.
👉🏻 Quizá otras veces he sido piedra. Me entusiasmo, comienzo con fuerza, pero cuando llega una dificultad, una prueba o una cruz, abandono.
👉🏻 Quizá he sido espinos. Quiero seguir a Jesús, pero estoy tan preocupado por otras cosas, tan ocupado, tan pendiente de tener, de disfrutar o de resolver mi vida, que la Palabra termina quedándose sin espacio.
👉🏻 Pero Jesús nos habla también de una tierra buena. Un corazón que escucha. Que recibe. Que guarda la Palabra. Y que persevera hasta dar fruto. Porque aquí está una palabra fundamental del Evangelio de hoy: PERSEVERANCIA.
👉🏻 No se trata solamente de emocionarnos con Dios.
👉🏻 No se trata solamente de escuchar una buena predicación.
👉🏻 No se trata solamente de comenzar.
👉🏻 Se trata de permanecer.
👉🏻 De seguir creyendo cuando llega la prueba.
👉🏻 De seguir orando cuando no sentimos nada.
👉🏻 De seguir haciendo el bien cuando nadie nos agradece.
👉🏻 De seguir buscando a Dios cuando las circunstancias no son como nosotros esperábamos.
🙋🏻♂️ La tierra buena no produce fruto de un día para otro. Necesita ser cultivada. Y lo mismo ocurre con nuestra vida espiritual. Necesitamos oración. Necesitamos los sacramentos. Necesitamos la escucha frecuente de la Palabra de Dios. Necesitamos conversión. Necesitamos dejar que el Espíritu Santo trabaje nuestro corazón. Porque la Palabra de Dios tiene poder, pero no debemos recibirla superficialmente.
🙋🏻♂️ Hermanos, quizá hoy el Señor no te está preguntando cuánto sabes de la Biblia. Te está preguntando: ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO CON LO QUE YA TE HE DICHO? Porque escuchar la Palabra y no ponerla en práctica deja nuestra vida estéril.
Por eso hoy no te quedes solamente con una reflexión bonita. Haz examen de conciencia.
Pregúntate:
👉🏻 ¿Qué Palabra de Dios he escuchado muchas veces, pero todavía no estoy viviendo?
👉🏻 ¿Qué preocupación está ahogando actualmente mi vida espiritual?
👉🏻 ¿Qué dificultad está poniendo a prueba mis raíces? Y después haz algo concreto. No mañana. Hoy.
Si Dios te ha pedido perdonar, comienza a dar un paso.
Si te ha pedido volver a la oración, comienza.
Si te ha mostrado algo que debes cambiar, no sigas aplazándolo.
Si te está llamando a servir, responde.
👉🏻 Porque la tierra buena no es la que solamente escucha: Es la que escucha, acoge, persevera y da fruto.
🙋🏻♂️ Y la primera lectura de hoy nos recuerda que la imagen de la semilla también nos ayuda a comprender nuestra esperanza en la resurrección: lo que se siembra es transformado por el poder de Dios; lo corruptible será revestido de incorruptibilidad y nuestra vida está llamada a llevar la imagen de Cristo, el hombre celestial (1 Co 15,35-37.42-49).
Por eso no tengas miedo de dejar que Dios trabaje en ti:
👉🏻 Deja que su Palabra entre.
👉🏻 Deja que eche raíces.
👉🏻 Deja que transforme tu vida. Y permite que dé fruto.
🙏🏻 ¡Ven, Espíritu Santo! Fluye de mi corazón y de nosotros toma absoluta y radical posesión por Jesucristo nuestro Señor.
Arranca de nuestro corazón todo aquello que impide que la Palabra de Dios dé fruto en nosotros. Danos un corazón noble y generoso para escuchar, acoger, guardar y vivir tu Palabra.
Danos raíces profundas para permanecer fieles en la prueba y perseverancia para dar fruto abundante. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Cristóbal Flores Borja
¡Alabado sea Jesucristo!