12/01/2023
data sus inicios en la década de 1920, época de la “ley seca” en Estados Unidos. En esta época los cócteles de muchos ingredientes eran bastante comunes. Esto se hacía principalmente para camuflar la poca calidad que, por norma general, tenían los destilados de la época. En aquellos años, un tal Charlie Bishop, que trabajaba de barman en un local ilegal de Long Island, Nueva York, mezcló ron, vodka, tequila, whisky y ginebra. Para camuflar la potencia alcohólica de la mezcla añadió sirope de arce. Obtuvo así un coctel con aspecto ámbar y con un sabor que podría recordar al te helado en algunos matices. A este se le puede considerar el “padre” del Long Island Iced Tea. Años más tarde en la década de 1940, el hijo de Charlie Bishop, Ransom Bishop, añadió su propio toque a la receta. Sustituyó el whisky por Cointreau y añadió, lima y refresco de cola a la receta original. Así nació el Long Island Iced Tea que conocemos hoy en día.