"Las Catas unidas por el buen trato"
La comunidad Educativa Rosa de Jesús Cordero "Catalinas", unida en pro de una sana convivencia
La reconciliación es una virtud. No es un acto, o un proceso. Es una cualidad interior. Cuando tengo reconciliación dentro de mí, es fácil vivir con el otro, entenderlo y amarlo sin mayores problemas. La falta de esta virtud es fruto del pensamiento de que mi verdad es la única y la correcta. Para adquirirla, debo aprender que mi verdad es una entre muchas otras verdades.
No dejen de verlo.
14/03/2014
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17/02/2014
No lo olviden... buen inicio de semana....
31/01/2014
04/01/2014
30/12/2013
¿Bailamos? El primer vídeo de JAF Producciones. El propósito de este vídeo es recordar a los padres sumergidos en una dinámica cultural de trabajo y consumo, que los niños son niños, y que deben jugar y disfrutar su niñez y apoyarlos en sus metas y sus sueños y por supuesto... jugar con ellos. La obsesión por…
23/09/2013
CARTA PARA UNA HIJA: Pimpollo ~
Quiero hablarte, pimpollo, y a solas,
porque quiero más que decirte cosas,
mostrarme por adentro.
Pimpollo de mi alma, yo sé que tu silencio
más que palabras lindas necesitan ejemplos,
si bien yo soy tu padre, y eso me da derechos,
sé que a tu edad no valen algunos argumentos,
que sobran ciertas frases, y hace falta el ejemplo,
por eso me conformo con que me creas sincero.
Claro que yo debiera ser más amigo,
tengo que estar más cerca tuyo
de vez en cuando al menos, y sobre todo ahora,
Pimpollo, en este tiempo en que tu
sangre joven busca su derrotero,
y se te van los ojos al país de los sueños,
y se quedan tus manos para escribir recuerdos.
Ahora que en mi alma también hay algo nuevo,
algo que no quisiera decirte que son: celos...
porque sabrás, pimpollo, que aunque no lo demuestre,
y aunque de la impresión de estar solo en los pesos,
me preocupan tus pasos y te sigo de lejos,
si supieras las noches, que te pienso, y te pienso...
Lo hablamos con tu madre, la pobre según veo, vive más
el problema, sufre tu crecimiento, da vuelta con ustedes,
y lleva todo el peso de la casa.
Yo, a veces, parezco un forastero,
y es que, yo fui educado de otra forma, otro tiempo...
te mentiría si te digo que no temo,
si al no hallar las palabras muchas veces me muerdo,
y me trago las ganas de contarte mis miedos,
porque los hombres somos... así ¡de carne y hueso!
Pimpollo, somos luz y sombra al mismo tiempo,
llevamos en nosotros algo así como un fuego,
una chispa secreta, madre de tanto incendio.
Ustedes las mujeres, en cambio, llevan dentro
un manantial sagrado, y es que, Dios mismo
ha puesto, en el cántaro tibio de sus hermosos,
cuerpos, el agua de la vida, un grandioso misterio.
Por eso es que te pido, o mejor, te recuerdo:
la vida es un camino, tienes que recorrerlo.
Acuérdate que abundan los entretenimientos.
¡No juegues con la vida! ¡cuidado con el fuego!
No quiero que te quedes mirando mis defectos,
ni quiero que me busques en los rostros ajenos,
tienes que preocuparte de hallar tu compañero,
que ya dejó a los suyos, y viene hacia tu encuentro.
Salí de vos, te invito a que hagas un esfuerzo,
larga esos colibríes que hay en tus ojos nuevos,
y recorre horizontes ¡andate hasta otros cielos!
Conoce otros paisajes, ¡es tuyo el universo!
Llenales de preguntas al río, al sol, y al viento.
Hablá con los caminos, te dirán lo que vieron,
son mis viejos amigos y te irán repitiendo:
"Los que buscan encuentran, no te apures que hay tiempo."
Y es cierto, es mi experiencia, lo poquito que tengo
que le gané a la vida, mira alrededor nuestro,
nada se hace de golpe, la dicha es un secreto:
¡hacer todas las cosas a su debido tiempo!
Ya vas a ver, pimpollo, ¡qué hermoso es todo eso!
Tendrás ganas de darte, y es que podrás hacerlo,
porque para ese entonces ya volverás sabiendo
que el amor, solamente, el amor da derechos,
pero el amor pimpollo, recordalo, no es ciego,
tiene luz en los ojos, y te sirve de espejo,
te toma de las manos, y lo sientes adentro,
entrecerrás los ojos ¡y estás tocando el cielo!
Perdoname pimpollo, me inspiro, y me voy lejos,
no sé si es el cariño o ya me siento viejo,
debía y no sabía como serte sincero,
ya ves, quise mostrarte como estás aquí adentro.
Y ahora que ya dije lo que padezco y siento,
quisiera regalarte dos cosas:
una: el riesgo de equivocarte,
la otra: una frase, un secreto:
¡ama, ama y haz lo que quieras, pimpollo!
Pimpollo, yo te quiero.
~ Argentino Luna
23/09/2013
Para reflexionar...
PEQUEÑO Dirección, guión, montaje e ilustraciones: Edu glez Narrador: Álvaro Balas Música: Oscar Benas Producción: Javier Balas & Edu Glez Sonido: Alejandro Saudinós
25/08/2013
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Ricaurte
Cuenca