29/08/2024
HABLANDO SOBRE LA COMPOSICIÓN SIMÉTRICA…
Cuando camino por el campo o la ciudad o estoy en cualquier actividad social, trato, en lo posible, observar todo lo que me rodea.
Me topo con, para llamarlo de alguna manera, monumentos; al verlos, busco los mejores momentos para tomar las imágenes. En ocasiones, llegamos a los lugares y hay que adaptarse al clima y al tipo de iluminación del ambiente; veo cómo incide la luz, y a medidas que paseo visualmente su entorno, su arquitectura, sus espacios, sus formas, busco puntos de interés y de vista; "miro para ver qué" encuentro.
He dicho monumentos, por decir algo, pero realmente busco de todo, incluyendo flores, árboles, incluso, por qué no, gente, y cualquier elemento que me llame la atención, tratando de componer, aplicando todos los conocimientos compositivos conocidos y aprendidos, hasta, como dicen, "romper todas las reglas, porque se hicieron para romperlas". NO SIEMPRE LO HAGO, PERO BUENO, JAJAJA.
Las uso todas, pero me voy a limitar a hablar sobre la composición en/de forma "simétrica", en este caso, la llamada "axial", o sea, de "eje", que consiste en distribuir los elementos a ambos lados de un eje imaginario o real, que suele estar situado en la mitad del espacio. Este puede ser vertical, horizontal u oblicuo.
En el arte, por ejemplo, los elementos "simétricos" no tienen por qué ser idénticos para obtener equilibrio; es suficiente con que tengan una semejanza de forma, tamaño y color. Este tipo de composición es el más sencillo y utilizado por todos nosotros.
Hay otros tipos de "simetrías", por ejemplo, el "radial", cuyos elementos están distribuidos en varios ejes que pasan por un punto común, sobre todo en las flores y frutos.
En algunos casos, cuando se habla de las aplicaciones de la "simetría" de todas las manifestaciones artísticas, la que más ha utilizado este tipo de composiciones ha sido la arquitectura, en diferentes culturas y periodos, para la construcción de panteones, decoración de cúpulas en las catedrales, en jardines y parques, etc.
No quiero dejar pasar el ingenio popular, sobre todo los venduteros de las carreteras y autopistas, y su forma tan peculiar de componer, al colocar los frutos, manualidades y artesanía.