29/05/2018
Unos 15000 rayos se contaron en Irlanda en la noche de la Santísima Trinidad, horas después de que el país ex católico votó abrumadoramente a favor de la legalización del ab**to, consumando la apostasía que hace tres años inició en otro día de la Trinidad, cuando también se votó y aprobó el llamado "matrimonio" homosexual.
La Constitución irlandesa inicia con las siguientes palabras:
"En el nombre de la Santísima Trinidad, de quien proviene toda autoridad y a quien todas las acciones de los hombres y los estados deben referirse, nosotros, el pueblo irlandés, humildemente reconocemos todas nuestras obligaciones hacia Nuestro Señor Jesucristo".
Pues Dios también tenía derecho a manifestar su opinión.