04/10/2022
“Una prueba de lo acertado de la intervención educativa es la felicidad del niño.”
Para María Montessori la felicidad del niño era un deber. Y ella siempre tuvo claro que buena parte de la felicidad del niño radicaba en cómo se le enseñaba, cómo se le transmitían los conocimientos, de qué manera se le guiaba en su desarrollo personal.