05/09/2025
POR UNA EDUCACIÓN QUE TRANSFORME NUESTRA SOCIEDAD.
POR Obispo Moisés Quezada Mota.
Siempre que se inicia un año escolar es una oportunidad para observar a través de los distintos colores de uniformes, de niños y niñas y jóvenes que ingresan a las aulas, una luz de esperanza. Como se ha repetido tantísimas veces debemos ser eco de la idea de que para que los pueblos puedan alcanzar un mayor desarrollo necesitan ser educados bajo un sistema educativo confiable y que tenga con propósito educar no solo para el presente y sino también para la futura generación.
En los actuales momentos en nuestra sociedad se nota cada vez más un gran desajuste social y un estado de violencia que debe ser motivo de preocupación. A esto se agrega la falta de valores en muchas nuestra conducta como pueblo civilizado. Lo increíble es que a menudo hablamos que en los últimos treinta años nuestro país ha alcanzado un significativo desarrollo económico. Pero si este desarrollo que exhibimos y del cual algunos se sienten muy orgullosos , no muestra estar acompañado de una educación fundamentada principalmente por un amor profundo por la creación, el respecto a la dignidad humana, por la promoción en favor de la convivencia pacífica y el orden social, el mismo solo estará sustentado, como quizás está ocurriendo, por un desarrollo exclusivamente material que por un desarrollo humano. Pero así mismo, estará huérfano de los principios que Dios ha querido lograr en el ser humano y que lo hace ser una criatura diferente de las demás criaturas dentro de su creación.
En ese sentido, la educación debe ser integral. El conocimiento intelectual debe ir a la par de una educación humanística en la que nunca se debe perder, sobre todo, que somos criatura de Dios. Esta actitud se hace más necesario que nunca por la irresponsabilidad que se le da al la tecnología, en es especial al uso le damos en nuestros días a los medios digitales en donde en ocasiones se muestra lamentablemente una falta enorme de consideración y sensibilidad humana y en donde el prójimo no existe, sino el afán mercantil que otorga el tener más “like” u otras cosas más.
Esta situación nos debe llevar a fortalecer la educación como medio de concienciación en la formación humana y como medio para la creación de una cultura de paz. De este modo el conocimiento teórico y práctico que ofrece nuestra sistema educativo adquiere un sentido diferente al resultado que hemos tenido hasta el día de hoy en nuestra sociedad.
Teniendo esto en mente es debemos trabajar juntos por una sociedad en donde prevalezca una educación integral que por medio de sus enseñanzas llegue influir fuertemente en nuestra manera actual como individuo y como sociedad. Así es que como podemos tener una mejor sociedad.