15/03/2024
Anatomía de la reciprocidad:
La reciprocidad, según la definición de esta palabra, es la correspondencia mutua de una persona o cosa con otra. Es decir que la reciprocidad es la acción de corresponder a quién la practica, de la misma forma. Esta se aplica a todas las relaciones, incluida una de amistad o comercial, la primera se traduce en el querer del amigo, que es un querer mutuo, este debe ser conocido y reconocido por ambos; la segunda consiste en ofrecer algo a cambio a un socio o cliente, para recibir en consecuencia, una justa compensación por los acuerdos establecidos en la sociedad y un producto o servicio en el caso de clientes. En este sentido y abundado para conocer a profundidad cada aspecto de esta palabra; se ha realizado una clasificación de esta, dividiéndola en tres tipos: Reciprocidad generalizada, esta consiste en dar sin esperar un resultado especifico; la reciprocidad equilibrada es un toma y daca igual para ambas partes; finalmente la negativa es una relación sustentada por la desigualdad.
Estaba Lista el Hada de la Luz para aprender de la Oveja Negra, o solo quería usarla, estaba lista para una alianza de reciprocidad o solo quería sacar provecho de la ingenuidad de la Oveja negra.
La Oveja negra apostó y perdió otra vez, por no hacer caso, por intentar apoyar a alguien que desde que conoció, hablaba de forma maravillosa, pero sus acciones eran otras, como confiar en alguien que habla de no hacer juicios, mientas con sus acciones y sus palabras, juzga, no lo hace de frente; claro está, lo hace en silencio, habla de conexión, de evolución, mientras debajo de sus pies no hay uno, hay muchos restos de seres a los que hundió.
Mientras, La Oveja Negra, quién siempre estaba presente para el Hada de la Luz, lo estuvo para escucharla, sin establecer juicios, aconsejando solo cuando se le solicitaba, callando cuando entendía que solo debía escuchar. Pero esta relación no era reciproca, ya que cuando se presentaba el escenario contrario, no prestaba atención, no tenia interés o respondía con frases hechas, ¨te lo tomas todo personal¨, ¨Estas exagerando¨, ¨deberías dejar eso en el pasado¨. Seria esta su forma de medir el porcentaje, dependiendo de la capacidad de ser siempre la única en merecer empatía, compasión, la única con derecho a faltar, a cometer errores sin ser juzgada, a quedarse en casa. En el caso de las ausencias de la Oveja Negra, eran excusas no validas, aunque esto fueran temas de salud.
Qué hubiese pasado si la Oveja Negra, no hubiese olvidado el pasado y la hubiese juzgado cómo ella terminó haciéndolo, que hubiese pasado si en vez de quitar esa etiqueta que traía El Hada de la Luz, la hubiese juzgado, o simplemente hubiese respondido un no, rotundo; si hubiese hecho esto, las cosas hubiesen sido diferente, ya que no estaban alineadas a un propósito, era La Oveja Negra quien halaba sola una carreta de responsabilidades, fue ella quién sembró en el lugar equivocado una, otra y otra vez.
Mientras el Hada de la Luz, junto a su tribu, se llevó los restos de lo poco que quedó de La Oveja Negra, no lo reconocerá, sus ideas son bastantes claras, ella dio el 1000, una vil mentira, no, La Oveja Negra no reducirá a porcentajes su trabajo o el de alguien más.
No hay reciprocidad si solo buscas hundir al otro, no importan los discursos dados si realmente tus acciones no van acorde a tus palabras, de que te sirve fingir ser amable, compasiva, cuando no es más que una de careta una fachada o eres selectiva al momento de mostrar estas características.
En la tierra siembras es algo importante, ya que si esta tierra, este corazón carece de conciencia, solo hablaran de si mismos, de lo que entienden que dieron, se mentirán así mismos y a otros, solo recordarán lo que supuestamente hicieron, lo que entregaron y nunca dieron, hablaran de lo que nunca sembraron, del trabajo que nunca hicieron, hablaran de una honestidad que no poseen, de una reciprocidad que nunca brindaron.
El darlo todo implica, perder en la misma medida.
No podemos olvidar que la reciprocidad implica que podemos influir en los demás y que estos a su vez pueden influir en nosotros, que las alianzas, para ser alianzas deben ser desde el respeto, la igualdad, cooperación, trabajo en equipo, comunicación y mucho más.
La Oveja Negra apoyó al Hada de Luz en cada momento de ausencia, en cada excusa para no presentarse, por que el negocio debía trabajar para ella, no de forma contraria; en cada recorrido por los medios, para promover sus nuevos proyectos, esas nuevas empresas de las cuales tanto alardeó y continua alardeando, es fácil definirse como un gran empresario u emprendedor, cuando delegas tus responsabilidades a otros, cuando te dedicas a tus proyectos particulares, para luego culpar a otro de lo que para uno era un sueño que no pudo sostener. Es fácil hablar de algo que nunca hiciste y de un esfuerzo que desconoces.
Es fácil decir que te levantaste de cero, luego de un fracaso de tal magnitud, cuando la realidad es que, como un cuco, pusiste tus huevos en un nido de otra ave, la cual alimentaba sin saber la cría, el proyecto de otro y que finalmente terminaría siendo acusando, humillando, maltratando, que tomarían el crédito de las cosas positivas realizadas y culpando de todo lo negativo, incluso lo que no era su responsabilidad, de las cosas sucedidas en su ausencia.
¿Quién habrá perdido su tiempo con quién?
¿Quién dio mas o menos?
¿Era eso más importante que...?
¿Entendía el Hada de la Luz que podía aprender algo de la Oveja negra?
¿El Hada de la Luz abunda mucho en lo que según ella dio, pensara en algún momento en lo que los demás dieron?
¿Recordará el Hada de la Luz, todo lo que hizo la Oveja Negra?
¿Recordará que ambas aportaron y que una de las dos se quedó con las manos vacías?