29/04/2026
Creación del INCA:
La economía cubana, al triunfo de la revolución, heredó una agricultura sometida a un total subdesarrollo tradicional, incapaz de servir como base para afrontar el proceso de transformación socioeconómica que se imponía. Fue imprescindible, desarrollar un serio programa de modernización agrícola, que tuviera como objetivos centrales el aumento de la producción y productividad, mediante la optimización del uso de suelos y otros recursos naturales e introducción de variedades más productivas, fertilización, riego, control de plagas y enfermedades, con empleo de tecnologías avanzadas, para lo cual se hizo necesario el apoyo investigativo a este programa en condiciones propias que permitió dar soluciones científicas a cada problema, en tan difícil y compleja actividad.
Como respuestas a los principios establecidos por la Reforma Universitaria de 1962, se confirió a los organismos de producción, la Academia de Ciencias y las Universidades del país la triple función (docencia, producción e investigación) para su completa integración al proceso social y económico de Cuba, respuesta inmediata a la proclama de Fidel, “…El futuro de nuestra patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento …”
En 1967, por orientación directa del Comandante en Jefe Fidel, se creó en la Universidad de la Habana, los equipos de Investigaciones Agrícolas; primer esfuerzo organizado dentro del marco universitario para trabajar en este importante frente e incluyó varias estaciones experimentales agrícolas de Caña, ubicada en los municipios de Bauta y Jaruco (Bainoa), Cítricos, en el municipio Güira de Melena, Arroz, en el municipio de San Nicolás de Baris (Guanamón de Armenteros), embrión que, a partir de la agrupación de dichas estaciones experimentales, dio lugar en 1970 al Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA).