28/07/2026
*Ideas expresadas por el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez en el acto por el 73 aniversario del asalto al Cuartel Moncada* 🇨🇺:
"Cuba libra hoy una batalla histórica. Un nuevo Moncada. [...] las generaciones actuales, vamos contra los muros de una política genocida que se ha propuesto asfixiar a todo el pueblo para apropiarse del país".
"Por esa razón estamos peleando ferozmente y tozudamente en defensa de nuestra soberanía y nuestro derecho a escoger libremente el modo de gobernarnos".
"Los adversarios históricos de la nación cubana, embriagados por el avance de la derecha y la ultraderecha en la región y creyentes ciegos en el poder del dinero para comprar conciencias y someter voluntades, lanzan todos los días una amenaza contra la Revolución y todas las semanas anuncian un nuevo castigo para empresas y funcionarios cubanos e incluso para quienes, sean cubanos o extranjeros, se atrevan a enviar un barco de petróleo o invertir en Cuba".
"Los funcionarios del Departamento de Estado, expertos en redactar sanciones, hacer listas, inventar pretextos, son una versión moderna de los redactores de edictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o de las ocupaciones n***s en la II Guerra Mundial".
"Han declarado una guerra mundial contra las izquierdas y a Cuba como Capital del Comunismo en el siglo XXI. Bajo la filosofía de ese nuevo mandato, en el país de las libertades, está prohibido protestar contra las políticas del estado que empobrecen a las mayorías, mientras las élites de poder se enriquecen obscenamente".
"Cuba no es una amenaza, ni para los Estados Unidos ni para ningún otro país sobre la tierra. Somos un pueblo noble, que salva vidas donde otros destruyen, que manda médicos y maestros a donde otros mandan bombas".
"Por ello, desde esta tribuna, denuncio: QUE CUBA ES VÍCTIMA DE UN GENOCIDIO FRÍAMENTE CALCULADO. El gobierno de Estados Unidos ha diseñado e implementado conscientemente una política de máxima asfixia económica contra el pueblo cubano".
"El inmenso dolor de las familias cubanas se confirma en estadísticas: muertes causadas por la falta de medicamentos que durante décadas el país produjo y entregó gratuitamente o a precios subsidiados y hoy no alcanza a garantizar; más de 100 mil cirugías que no pueden planificarse ni ejecutarse porque los hospitales no pueden ser protegidos de los apagones imprevistos en las ya frecuentes caídas del SEN y por falta de combustible para las plantas de apoyo; más de 118 mil pacientes de cáncer, entre ellos 1200 niños que no pueden recibir los tratamientos de primer nivel, y están obligados a tratamientos alternativos de segunda y de tercera línea; y lo que es tan o más doloroso: la tasa de mortalidad infantil subió a 9,3 por cada mil nacidos vivos, frente a los 4 o 5 que se registraban en años anteriores".
"El bloqueo es un arma de guerra, y causa muertes".
"No se conviertan en cómplices de otro genocidio. Cada vez que una parte del mundo calla ante la agresión contra Cuba, se debilita el derecho internacional. Cada vez que un gobierno acepta las sanciones ilegítimas de Estados Unidos, se erosiona el principio de no intervención. Cada vez que una empresa es presionada para que abandone Cuba por miedo a represalias, se fortalece la dictadura económica de una sola potencia".
"Antes fueron Gaza, Líbano, Irán, hoy es Cuba. Mañana puede ser cualquier otra nación".
"No olvidemos que la solidaridad que finalmente se levanta por Gaza en todo el mundo, llegó demasiado tarde para más de 70 mil palestinos residentes en esa franja de tierra, de ellos unos 21 mil niños, cuyas cenizas forman parte de las horrorosas montañas de escombros en que los genocidas sionistas han convertido a esa martirizada franja de tierra".
"Defender a Cuba con fuerza y urgencia es cortar el avance de las ideas supremacistas, racistas, xenófobas, elitistas, excluyentes, enemigas de la libertad verdadera y de la emancipación humana. Defender a Cuba es luchar contra el colonialismo del siglo XXI, contra el hegemonismo, contra la pretensión de que un solo país decida el destino de todos".
"Reafirmamos que Cuba es y será un país soberano. Que nadie, bajo ninguna circunstancia, tiene derecho a decidir por nosotros. Que las decisiones económicas, políticas y sociales son y serán nuestras".
"Hemos emprendido un proceso de saneamiento macroeconómico, y estamos potenciando todas las formas de gestión, estimulando al trabajador y al campesino, y abriendo espacios a la inversión responsable, siempre bajo el principio sagrado de que los cambios no pueden desentenderse de la justicia social. Esta es la batalla económica y social de esta generación".
"La audacia que nos legó el Moncada nos exige no tener miedo a los cambios, pero en nombre del ideal supremo de los que cayeron entonces y de quienes entregaron todo a lo largo de estos años, las transformaciones económicas deben guiarse por un principio fundamental: el mayor grado de justicia social".
"Nuestra respuesta a la asfixia es la inventiva, la creatividad, y aunque les moleste, también la alegría. Nuestra respuesta al bloqueo es el esfuerzo inteligente y eficiente. La respuesta a los intentos jamás abandonados de aislarnos y dividirnos es la unidad".
"La unidad no significa uniformidad. Significa que, a pesar de diferencias de estilo, dinámicas y formas de enfrentar los desafíos, todos compartimos el mismo objetivo: que Cuba sea un país socialista, soberano, independiente, digno y finalmente próspero sin dejar atrás a nadie".
"Los cubanos de hoy somos también vencedores de imposibles".
"Reafirmamos el compromiso con la Patria, con la Revolución, con las conquistas del socialismo y con la tarea de levantar una economía golpeada despiadadamente por cuatro siglos de colonialismo, seis décadas de neocolonialismo y otras seis décadas de bloqueo, reforzado hasta convertirse en un plan genocida".
"El llamado de ahora es a la acción. A no esperar, a no lamentarse, a no conformarse. A pensar como país. A buscar alternativas con audacia y creatividad. A cuidar cada recurso como si fuera el último. A producir. A sustituir importaciones, a desarrollar nuestro potencial, a confiar en nuestras propias fuerzas".
"Que cada cubano, en su puesto de trabajo, en su campo, en su taller, en su escuela, en su barrio, sea y se sienta protagonista de la transformación que nos debemos para superar este momento".
"A los jóvenes cubanos, quiero dirigirme ahora de manera particular. Ustedes son presente y futuro. Considérense herederos del valor de Abel Santamaría, de Melba, de Haydée, y de toda esa generación: la del centenario de Martí".
"Ustedes son los jóvenes del Centenario de Fidel: están llamados a liderar este momento desde cada barrio y cada rincón de esta Isla. Participen y transformen para el bien de todos, como un día se hizo pensando en el bien de ustedes".